31 dic. 2014

Un 2015 de dragones y unicornios.

Cuando hace un año escribí el típico mensaje "despedida de año", (como este) tenía muy claro que 2014 no iba a ser mi año, que sería un año puente, un año ascendente. Tenía claro que mi año iba a ser 2015.

Sabiendo eso, me colmé de paciencia y desterré las ilusiones típicas y esperanzadoras que pones con la entrada de cada nuevo año. Me decía: "Chris, tranquilo, este año es puente, nada más." Y, poco a poco, he ido recorriendo ese puente para llegar a hoy, a unas horas de cruzarlo por completo y poner un pie en la orilla que me espera al otro lado. Desconocida, pero que ya, de por sí, tiene unos lugares marcados a los que tengo que acudir. El nuevo año empieza con motivación. Empieza bien. Comienza de manera prometedora. Y eso hace que no me dé miedo la niebla que cubre lo que hay en la orilla y no me deja ver.
No puede ser de otra forma cuando, en una semana, estreno mi primera obra como autor, y, un mes después, estrenaremos otra.

Pero qué decir de ti, 2014, que tan poca fe tuve en ti. Hasta el momento, ha sido mi mejor año profesionalmente. Dos grandes obras para darme cuenta de que amo más aún este arte de interpretar. Un Amor Malentendido, con un pedazo de equipo que ha sido todo un éxito. Que me ha llevado a conocer a grandes profesionales y personas y que me ha dado a conocer, a mí también, en un círculo muy bonito de gente muy bonita y de la que, espero, surjan muchos proyectos.

Es típico echar la vista atrás cuando casi se te escapa de las manos el tiempo en cuya etiqueta de caducidad pone "2014". Es típico decir que grandes personas han llegado a tu vida, que otras se han marchado. Que has vivido decepciones y alegrías. Momentos buenos y momentos malos. Pero es que ES lo NORMAL. No es nada excepcional. Y me compadezco de la pobre alma cándida que no haya percibido esto en sus vidas. 365 días dan para mucho. De eso trata esta película nuestra. De eso va este libro sin final. Esto es ser persona. Esto significa vivir. Ser un valiente, soñador, luchador, bla bla bla. El que ha sufrido y llorado de dolor. El que ha reído y ha llorado de alegría. El que ha visto todo negro para, poco después, descorrer la tela y verlo con una luz casi cegadora, ensoñadora y real (Sí, vivir es contradictorio.) Caer y levantarse. Levantarse y caer. Los que han conocido y despachado. Amado y odiado.... puntos suspensivos... y más puntos. LUCHAR por los SUEÑOS.

No nos creamos excepcionales. Sin duda, todas esas cosas son las que espero en cualquier persona que conozco. Luchar no es un privilegio. Es una obligación. Darse de bruces contra suelo es lo mejor que te puede pasar. Significa que estás apostando e intentando alcanzar algo que deseas. Algo que te importa.
Levantarse, es una obligación. Y ver pasar el viejo año echando la vista atrás lo justo, también. Lo hecho, hecho está.

También es típico dar las gracias a toda la gente que te ha querido y ha estado a tu alrededor. Que te ha hecho ser mejor persona. Que te han hecho sacar lo mejor de ti. Que te han hecho esforzarte al máximo y que te han dado la motivación necesaria para ser lo que, hoy, día 31 de diciembre, eres.
Y yo, como soy un topicazos, también quiero entrar en el saco de esos que dan las gracias.
Gracias personitas del 2014 que me habéis aportado cosas que me han hecho aprender.

Un placer, 2014.  Cuando quieras, 2015.

Nos vemos el próximo año.

Porque volveremos.

Más fuertes.

Más motivados.

Más imaginativos.

                                     Montados sobre dragones....

                                                                                  ... sobre unicornios.

Con más historias que contar....

                                                 .... y que escuchar.

Con más besos que repartir...

                                                   .... más insultos que tragar.

Lloraremos.

Reiremos.

Pero todo más fuerte.

Volveremos.

Soñadores.

Siendo más actores.

                                                Siendo más....

                                                                         ......personas...

14 oct. 2014

Ébola, en menudo E(m)bolao nos has metido.

Octubre.
Uno de mis meses favoritos. Que sea el mes en el que cumplo años tiene algo que ver, por supuesto. Pero, además, este octubre se siente diferente. Supongo, que, venir renovado y recargado del viaje por los Estados Unidos tiene, otra vez más, algo que ver en esa sensación.
Pero no todo son buenas noticias. Al llegar me encuentro con algo que ya rondaba el ambiente antes de irme pero parece que, ahora, está aquí para quedarse. Me refiero al ébola.

Antes de esto el ébola era como los billetes de 500€, sabíamos que existía, que por ahí estaba, pero no era algo que pudiéramos tener cerca de nosotros.
Sí. Sabíamos que andaba por allá lejos, en África, y que mataba a mucha gente cada año. Pero solo lo sabíamos por la publicidad de UNICEF que veíamos en las marquesinas solicitando ayuda simplemente mandando un sms.

Pues bien. Ahora todo el mundo lo conoce porque, alguien que no hizo bien su trabajo, acaba de abrirle la puerta y está aquí. Muy cerquita. Ahora todo el mundo lo conoce por la psicosis generalizada que está levantando en Madrid.

Como seres que solo aprenden a base de palos que somos, espero que no tenga que pasar algo realmente grande y grave con este asunto para que nos demos cuenta de que los que deciden por nosotros la han vuelto a cagar.

Pero volvamos a octubre, por favor, y a las cosas positivas que nos viene aportando. El mes de los libras y del equilibrio. Un mes que me hace pensar en que ya voy dejando de ser ese tierno ser con hoyuelos en los carrillos con cabeza casi plateada. Un mes en el que, por otro lado, me hace agradecer a la vida el seguir cumpliendo años y alcanzando, poco a poco, pequeñas metas que te ayudan a crecer.
Pero sí, es duro verte la cara y ver esas pequeñas apariciones de arrugas que van saliendo cuando haces alguna mueca. O cuando miras fotos de años atrás y tu cara aún era angelical. Piensas que ojalá aún te pidieran el DNI para entrar a los sitios. Pero, al mismo tiempo, te dices que ahora es cuando de verdad estás viviendo la vida que se va abriendo ante ti. Que esta independencia que tienes ahora, antes la deseabas con todo tu ser... Pero esa, supongo, es la naturaleza del ser humano. Añoramos lo pasado. Deseamos lo futuro. Queremos poseer lo que no está a nuestro alcance.
Pero debemos ser conscientes que el cumplir años forma parte de nuestro camino, con todo lo que conlleva.

Octubre. Mes de renovaciones. Nos lo empiezan a indicar los árboles que, en silencio, dejan caer sus hojas caducas que ya perdieron el color para dar pasos a nuevas y coloridas hojas.
Tiempo de renovarse... Es el susurro que, desde que estoy aquí, viene una y otra vez a mi mente.
Quiero seguir sintiéndome actor. Y, por suerte, ya he arrancado la motivación necesaria para dedicar tiempo y dinero a seguir ampliando experiencia y formación.

Y tengo mono. Mono de ponerme delante de una cámara ya que llevo tiempo sin hacerlo. Así que acepto guiones!! :p

Como ya he dicho, es el mes en el que empieza la renovación de la energía que fluye (es lo único que me gusta del otoño). Quiero empaparme de ese flujo en movimiento y aprovechar para dejar caer mis hojas caducas y hacer florecer los nuevos brotes. Ya lo dije el pasado Año Nuevo. No creía que mi año fuera 2014, como es lo típico decir: "este año que entra va a ser mi año". Lo tenía, (y lo tengo), bastante claro. mi año será 2015. 2014 solo sería un año puente en el que las cosas empezarían a moverse, y, de momento, así ha sido.
Creo que, desde que estoy aquí, esta siendo el año más provechoso, en el que más estoy aprendiendo y que más gente guapa e interesante estoy conociendo.

Teatro. Cine. Televisión.
Televisión. Teatro. Cine.
Cine. Televisión. Teatro.

Me da igual el orden. El orden de los factores no altera el producto. En este caso, el resultado sería siempre el mismo:

SERÍA INMENSAMENTE FELIZ.


6 oct. 2014

USA. Un viaje para el recuerdo.




Tres días después de mi llegada, y ya escribiendo desde el ordenador, voy a copiar lo que escribí estando en el aeropuerto JFK de Nueva York mientras esperaba a coger el último avión con destino a Madrid.

Señoras, señores, esto se acabó. Espero en el JFK, después de un viaje desde Los Ángeles, reflexionando sobre todo lo que he vivido en este mes. Un mes que se me ha pasado volando y lento al mismo tiempo. No es lento en plan mal. Sino que es la sensación que tengo cuando miro atrás. Parece que hace años que andaba por las calles de NY o de Santa Mónica, y apenas hace tres semanas. (Mi barba da fe de ello)
Tengo ganas de llegar. Tenía ganas de volver. Pero, es curioso. Ayer, mientras intentaba dormir en mi cama próxima al aeropuerto de LA, una sensación de nostalgia y tristeza me vino a la mente. Supongo que al ver la hora en la que todo se acaba se acercaba, mis recuerdos me jugaron una mala pasada al pensar que, quizás, nunca más volveré aquí. Que quizás, nunca volveré a ver a estas personas que me he encontrado y que me han ayudado a no sentirme tan solo y distante de los míos y que, de verdad, han hecho un esfuerzo en preocuparse por mí.

Ahora toca reflexionar sobre todo lo vivido y lo visitado. Muchos me habéis preguntado, y me preguntaréis, que con qué ciudad me quedo... Mi respuesta es que no lo sé... Cada una tiene su encanto particular y su handicap correspondiente. Si me dijeran que podría vivir en la ciudad que quiera, no sabría decidir. Tendría que ver las condiciones económicas, laborables y sociales que tendría en cada una. Pero si fueran las mismas en todas, creo que tiraría una moneda al aire.

Vamos por partes.

-New York: NY es NY. No hay más que añadir a la lista de cosas buenas. Además, es la más cercana en hora y distancia a España. Contras: Es muy cara. Los inviernos son muy fríos y los veranos calurosos. En extremo. Y se respira un estrés de vida muy estresante, válgase la redundancia. Además, no sé si soportaría un verano entero ese aire acondicionado a tope cual ventisca.



- Los Ángeles: Aquí habría que dividir. Es una ciudad muy grande con zonas claramente diferenciadas. Downtown me niego en rotundo. Santa Mónica, Westwood y West Hollywood molan. Los Pros están claros: Playas grandísimas. La auténtica y relajada vida californiana. Deportes por doquier y las tías más guapas que he visto en todo el viaje! jaja. El tiempo es otro factor importante. Mucho sol. Contras: Hay un incontable número de mendigos. Si no tienes coche es muy difícil vivir ahí. El transporte público es una basura. Son sitios con pocas cosas para ver. No son lugares bonitos ni con encanto.



-San Francisco: El Pro, clarísimo. Es de las ciudades más bonitas que he visto. De las que más seguro me he sentido andando por ella. El ambiente increíble de los muelles...  Contras: Es cara. El transporte público, aunque es bueno, es carillo. El tiempo tiende a formar constantes neblinas en la ciudad y es más fría que el resto.



-San Diego: Bueno, aquí, la cultura playera californiana de surf, deporte, playas y actividades acuáticas, está más arraigada que en ninguna. Hay una cantidad increíble de estudiantes y de gente joven. Aunque no es una ciudad que destaque por su atractivo o belleza, es una ciudad que tiene algo que te gusta y te hace sentir cómodo. Te despierta un buen sentimiento al imaginarte viviendo allí. Los Contras son más o menos los mismos. El coche es indispensable. El transporte público es aún peor que en LA.



-Honolulu: La lista de los Pros es larga, El tiempo. Allí es siempre verano. Mola mucha saludar diciendo Aloha y haciendo el gesto surfero con la mano (Hang Loose). El surf. Los paisajes. Las playas. Las asiáticas. Los ukeleles y su música. Stich, (que no Lilo). Y, sobre todo, esa sensación ancestral y de bienestar que te produce estar allí. Contras. Los semáforos, (puede ser que esto se aplique a todas las ciudades americanas, pero solo he conducido aquí) Esperas indefinidas; Demasiado caras por el turismo. El tiempo que, aunque sea un pro, también es un contra, ya que puede empezar a llover de repente); La distancia. Son doce horas menos que en España y no se cuantos miles de km. Y, por poner alguna pega más: Estas demasiado cerca de los dominios de Godzila.



Creo que está claro qué ciudad tiene más pros. Pero hay un hándicap demasiado importante que no tienen las otras ciudades... y es que vivir cerca de Godzila no se puede aceptar!... No! Me refiero a la lejanía con España.

Ahora que ya estoy esperando al último vuelo, casi en paz y deseando llegar, dormir en mi cama, afeitarme y reencontrarme con gente a la que echo de menos, estoy sintiendo una satisfacción interior que nunca había sentido (nunca había viajado). Y es que, con toda la humildad, creo que soy un valiente. Este ha sido mi primer viaje (sí, sí, no me miréis así) Un viaje que ha durado un mes en el que he estado en cinco ciudades, he recorrido miles de millas y lo he hecho yo todo solo. Además, tampoco es que mi inglés fuera perfecto, pero ha mejorado.
Seguridad. Confianza. Paciencia. Madurez... Estas son algunas de las virtudes que, creo, se me han acrecentado con este viaje.
No me he montado ni en un bus turístico. Todos los recorridos y las cosas que he visto me los he guisado yo buscando en internet, preguntando y descubriendo lugares, simplemente, por ir andando. Estoy seguro de que habrá cosas que no he visto, pero también lo estoy de que he visto lo más importante e imprescindible...
Y todo eso lo he hecho alimentándome del wifi del McDonals y del Starbucks. No he tenido conexión la mayor parte del día... y eso, os lo aseguro, es duro de cojones!
A pesar de eso, he tenido pocas situaciones de desesperación. Solo una, al coger el vuelo de regreso de Honolulu, el cual se retrasó dos horas y me vi desesperado intentando informar a la persona que venía a recogerme a la llegada a San Diego.
Gracias a Dios, para los muchos aviones que he tenido que coger y los km. que he hecho, ha sido un viaje sin muchas dificultades.

También he descubierto páginas y apps para estancias, alquiler de coches, una especie de medio taxis negros y mucho más barato que utilizaré, sin duda en el futuro.
Gracias a Airbnb he podido hospedarme treinta noches en casas, siendo mucho más barato que en un hotel. Puede haber mejores o peores alojamientos pero, en general, mis estancias han sido cómodas. En especial con Melissa y Agustín, en Brooklyn, y con John, en Santa Mónica. Y es que con ellos no solo ha sido que la habitación sea genial, sino que realmente hemos llegado a entablar una relación de "amistad" y medio confianza. Sinceramente, espero volver a verlos y seguir en contacto.





Por último, quiero agradecer a todos vosotros, que me habéis seguido la aventura desde España mediante las cosas que he ido subiendo. Con vuestros comentarios y "me gusta". A los que me habéis escrito y me ha dado una inmensa alegría al conectarme y ver tantas notificaciones y mensajes... De verdad... Al estar tan lejos, no sabéis lo que me ha animado ver tantas cosas de esas.

Y también, sobre todo, a la gente en USA que ha sacado un momento de su tiempo apra ayudarme en los diferentes lugares en donde he estado. Ya sea ofreciéndome una cama donde dormir; venir a recogerme al aeropuerto o prestarme unas horas del día para ir a hacer algo juntos. Vamos por orden: Melissa y Agustín: John. Brit, Darla, Rosi; Davey, Neecka, Olivia, David, Dorian, Erika; Aley, Amy...
De verdad. Thanks for be nice. I hope see you again. Without you, my feelings would be different.



Y qué decir de USA... Ya de por sí es un país que llama la atención. Ha sido mi primer viaje. Algo que me ha hecho madurar y tener seguridad. He aprendido mucho sobre el mundo y sobre mí. He descubierto como es mi barba hipster...

Always in my heart. Always in my mind...

Love USA

30 sept. 2014

Quinta parada: Aloha y Mahalo, Hawai'i

Realmente estoy en el avión rumbo a San Diego escribiendo en papel. Ya lo pasaré cuando llegue ( y eso hago ahora mientras espero que pase esta noche en una casa en Los Ángeles, al lado del aeropuerto para coger mañana el vuelo de vuelta)

Dejar Oahu ha sido, quizás, lo más triste. Es la parte del viaje más lejana a España y, por eso, a la que hay más posibilidades de no volver.
Aunque, la verdad, espero y deseo volver... Pero para estar mínimo tres semanas recorriendo dos o tres islas.
Sé que la isla de Oahu es la menos impresionante de todas y las más "civilizada". Sé que que el resto de islas son más increíbles y esta más arraigada la verdadera cultura hawaiana. Pero, al fin y al cabo, ir a Hawaii no estaba en mis planes originales y tampoco me iba a poner tiquismiquis puesto que es a la que es más fácil ir.
Aún así, he visto paisajes y playas en las que nunca me había imaginado estar. Lost venía a mi mente a cada rato.

Quizás me vengo con la sensación de que me ha faltado ver más cosas sobre la cultura y la vida allí. Quizás debería haber ido al Polynesian Culture Center, pero es que joder! La entrada en condiciones eran como $100 y pico y además estaba bastante lejos.

Me lo apunto para tener pendiente un viaje a Big Island que es la isla más grande. La isla propiamente llamada Hawaii. Una de las menos americanizadas y con los paisajes más bonitos y contradictorios que puedes encontrar: playas de arena negra, ( pero negra brillante); volcanes eructando lava en el Parque de los Volcanes... Iré, iré.

Honolulu esta llenó de japoneses. El 85% de la gente que ves por la calle son de rasgos orientales. Ya sean habitantes propios de la isla, que son muy morenos de piel; o los turistas japoneses o coreanos.

De verdad que he estado en sitios increíbles. Empezando por Pearl Harbor. Estar allí me hizo estremecer. Es fácil imaginarse aquel día de diciembre del 41, a las 8 de la mañana, con el cielo lleno de aviones japoneses lanzando bombas y misiles. Explosiones por doquier y soldados americanos corriendo apenas despiertos, sin saber si quiere que estaba ocurriendo...
Ver el documental que te ponen e ir en barco hasta el USS Arizona ( uno de los barcos que hundieron cuyos trozos sumergidos puedes ver aún) y ver el memorial con los nombres de los que allí murieron...
De verdad que me hizo soltar alguna lágrima... También es cierto que te cuentan toda la masacre. Pero no te cuentan lo que hicieron ellos, meses después, como represalia...

Lugares como el Diamond Head o Lanikai, cuyas vistas nunca olvidaré. Lanikai, sin duda, mi sitio favorito. Tanto la subida a las colinas como su maravillosa playa.

Waimea Valley. Un auténtico bosque a revosar de flora exótica... Un lugar donde han grabado infinidad de películas y series (lost!! 😍)

Haleiwa, un pueblo totalmente dedicado al surf, en North Shore, que es la zona de la isla en donde las olas llegan a alcanzar, en invierno, hasta 8 metros.

En general, ir conduciendo ya es una pasada. Ver esas montañas verdes... Esas crestas volcánicas tan abruptas que parece que han sido recortadas por un niño pequeño... Mirar al frente y ver una playa increíble y volverte y ver esas formaciones rocosas... Ese es el encanto de Hawaii...
Playas como esas, y quizás mejores, las hay en el Caribe. Pero el mirar atrás y ver esas creaciones volcánicas, mirar a los lados y ver islas tan disformes... Eso sólo lo tiene Hawaii y sus volcanes.

Quiero volver. No sólo por sus paisajes... Quiero volver a sentir eso. Ese espíritu ancestral quepuedes respirar cuando sales de la ciudad... Quiero empaparme más de él.

Realmente sientes ese espíritu del Aloha del que tanto hablan. Es difícil de explicar, pero esa sensación de bienestar, esa paz... Como si conocieras a todo el mundo. Como sentir que la tierra, propiamente dicha, te está aceptando allí. Aloha es una palabra fascinante, llena de significados y de emociones...
Mahalo; E komo mai... Son palabras tan bonitas y gratificantes...

Aloha es Hawaii...

Aloha, Oahu. Mahalo por compartir conmigo esas sensaciones...

24 sept. 2014

Cuarta parada: Hi and bye, San Diego

Cuesta escribir sobre San Diego cuando ya estas en Honolulu... Pero ahí voy!
Ha sido la parada que menos ha durado, apenas he estado casi tres días, así que no he visto mucho. Realmente no es una ciudad que tenga muchas cosas fascinantes para ver. Es una ciudad que tiene cosas para disfrutarlas. Quitando Oldtown que es una zona en donde tienen recreado prácticamente un pueblo del oeste con, básicamente, productos mexicanos, las demás zonas para visitar son playas o actividades cerca de la playa. Estuve en Seaport Village. Como su nombre indica es una pequeña Villa llena de plazas, junto a la bahía, en las que hay restaurantes y tiendas de muchas cosas. Si habéis visto el video que subí, veréis que en cada plaza hay música muy californiana en vivo y en directo. Esa zona se comunica directamente con el USS Midway. Un portaaviones que formo parte en campañas contra Japón en la Segunda Guerra Mundial, en la guerra de Vietnam y la Operación Tormenta del desierto. Ahora lo han retirado y lo han dejado como museo. La entrada vale 20$ pero merece mucho la pena. Tiene una audio guia que dura casi tres horas. Además de ver el bicho por dentro, la plataforma de despegue y aterrizaje es increíble. También tienen una cantidad inmensa de cazas, helicópteros y demás aviones. Justo debajo del enorme barco está la estatua de esa foto que todos conocemos, el marinero recién llegado de la II GM y la enfermera. La estatua es muy grande también, y como no, cientos de turistas la rodean.
Escuché la historia. Por lo visto cuando acabò la guerra, la flota que surcaba Japón volvió al continente, a San Diego. Todo el mundo fue a recibirlos con una alegría inmensa por el recién llegado mensaje de que la guerra había acabado. Este hombre y esta mujer, por lo visto, se miraron y se gustaron, no se conocían. Supongo que el éxtasis hizo el resto y se fundieron en ese beso que un fotógrafo inmortalizó. Cuando se supo de la identidad del marinero ya había muerto.

La presencia militar es muy fuerte. Allí tienen la flotilla del Pacífico. Desde ahí se gestionan todas las campañas técnicas militares hacia el océano. Con lo cual, puedes ver cientos de barcos de guerra atracados a lo lejos.

También estuve en otra playa que no recuerdo el nombre pero que estaba también llena de atracciones e incluso nos montamos en la montaña rusa que había. Si algo me queda claro es que a los americanos les gusta poner cacharros y luces cerca del agua.

He estado alojado en el campus de la Universidad de San Diego. Más que un campus es una ciudad. Tanto por las dimensiones y expansión que tiene, la cantidad de edificios construidos, y como por los miles de estudiantes que deben vivir ahí.
Las instalaciones son increíbles. Y tienen canchas y campos súper bien montados para todo tipo de deportes.
No me extraña haber visto los cochazos que se manejan. Si pueden pagarse la estancia ahí, un coche así es lo de menos...
Suelen ser bastante aplicados, la verdad. Se pasan el día entero estudiando. Eso si, cada sábado hay una House Party en alguna casa. No me extraña que se les vaya la pinza el finde... Porque entre semana sólo estudian y hacen deporte. Imagino que el peso de lo que cuesta recae sobre sus conciencias... Muajajaja.

Lo que destaco de esta ciudad es la tremenda facilidad que te da para vivir una vida muy buena. El tiempo y el sol ayudan mucho. Las actividades que puedes realizar en la playa son infinitas, y quizás, la cultura playera californiana sea allí más fuerte.

No lo sé. Sólo digo que San Diego es una buena ciudad para vivir y ahí es muy fácil ser feliz. Lo que he visto de ella, me ha gustado.

Ahora estoy a doce horas menos de vosotros. Intuyo que aquí habrá muuuuchas fotos!

Aloha!!

20 sept. 2014

Tercera parada: hola y adiós, San Francisco.

"Si vas a San Francisco, asegúrate de llevar algunas flores en el pelo". Así empieza la canción de Scott McKenzie, que mismamente se llama San Francisco.
Yo las he dejado plantadas aquí, para que echen raíces y me hagan volver de nuevo.
Adoro San Francisco. Me ha enamorado la ciudad. Cada calle y cada cuesta.

A diferencia de LA, es una ciudad asequible para los turistas. Es fácil de andar y no es tan grande como NY. No hay problema por hacer el recorrido andando. Yo sólo he cogido transporte público para ir desde Oakland hasta allí. Eso si, el transporte público es caro de cojones. Mucho más que el de NY.
Las distancias aquí son mucho más cortas. Además es muy entretenido. Las casas son increíblemente bonitas. En serio, son preciosas. Y andar por la calle viendo esas casas y edificios similares es muy ameno. Y como ya comenté en una foto, y quizás sea lo que más te hace enamorar, es que, da igual donde sea, pero si te asomas a cada esquina, de cada calle, mires al norte o al sur, al este o al este, esa esquina te regalará una vista magnífica digna de foto. Ya sea una cuesta inmensa hacia abajo que acaba con unas vistas a un lado de la bahía. Ya sea otra calle con una cuesta tan empinada hacia arriba con una hilera de coches que parece que van a volcar. O ya sea con una vista lejana donde puedes otear toda la ciudad. San Francisco mola mogollón.
Subir a la colina de Twin Peaks, aunque infinitamente cansado, es una de las cosas más gratificantes que he hecho en este viaje. Además, el barrio humilde del Mission District se funde casi sin darte cuenta con el barrio de Castro, que, para que me entendáis, viene a ser el chueca de San Francisco. Súper bonito.
Mi parte favorita, sin duda, ha sido la zona de los muelles. La bahía es increíblemente bonita. Con los puentes a cada lado e islas a lo lejos. El muelle 39, por ejemplo, es otro circo sobre el agua, más aún que el de Santa Mónica. Además, hay infinidad de ferrys para llevarte a un montón de sitios.
Yo hoy he tenido mucha suerte. En el muelle 33 esta el embarcadero para ir a Alcatraz. Cuando he llegado había muchísima gente y un cartel que ponía: próxima excursión disponible 23 sep. He dicho "mierda" pero aún así he preguntado a uno de la taquilla que si, por casualidad, tenían una entrada por ahí perdida. He tenido tanta suerte que me ha dicho que una mujer vendía una entrada para el viaje de las 11, y eran las 10:40!! Al final he comprado la entrada por 20$ cuando en taquilla eran a 30$.

La famosa esquina de Haight con Ashbury, tan conocida por ser la zona donde más influencia tuvo el movimiento hippie, es una zona muy chula también. El ambiente y los locales son parecidos a lo que podría ser alguna zona de Malasaña, pero con hippies en vez de hipsters.

Otra cosa. En tres días, me atrevo a decir que he recorrido la mayoría de los barrios de la parte central y norte de la ciudad. Andando durante tantas horas estoy seguro de que he pasado por casi todos. Y quitando la zona cerca del ayuntamiento, en donde había un poco más de "desorden", por todos los sitios he ido andando completamente tranquilo y seguro. No me he sentido inquieto ni un sólo momento....

A pesar de todo, echo de menos el cuarto de John que tenía en Santa Mónica. Primero porque el cuarto era realmente acogedor y estaba tan cerca de la playa... Además la cama era enorme y súper  cómoda, no como ahora que estoy en el salón, en un sofá cama con más bultos que la espalda de un camello. No duermo bien, no. Además, el perro chico que tiene es un puto coñazo que no hace más que subirse a mi cama y es un puto pesao...cuando no está ella lo echo, pero no puedo hacer nada si está... Fucking perro... Pero bueno... La casa esta llena de plantas y de altares budistas con piedras y gemas, da mucha tranquilidad... Y lo más importante... Era de las cosas más asequibles económicamente que encontré aquí...

Anyway. Quiero volver a SF, pero con alguien y disfrutar de la ciudad también de noche y comentando las cosas... Reír con los sonidos tan bobos que hacen los leones marinos. Y tirarse ratos de charla en los embarcaderos de la bahía  y con unas vistas espectaculares...
Mañana me voy a San Diego, y estaré un día menos que aquí, hasta el martes por la mañana. Sigue siendo el mismo uso horario, eh?? 9 horas menos que en España. Y de verdad me apetece salir de fiesta mañana después de una tarde de playa. Si, me apetece.

Poco más chavales. Seguiré narrando las aventuras por América. Aún me quedan dos paradas más, y una de ellas es la esperada Hawaii.

Besos y quiérolos para todos los que lo lean.

16 sept. 2014

Finishing my second stop: The end of my route 66

Cuando llegas a lugares nuevos aprendes cosas. Cuando llegas a Santa Mónica te informas de que la famosa ruta 66, esa que recorre el país de este a oeste, acaba justo en el muelle. Te enteras también de que California pasa por una terrible sequía. De seguir así sólo podrán auto abastecerse de agua hasta 2020. Incluso en estados más puramente desérticos, como son Nevada, Arizona etc llueve más.
Aprendes también a saber que sin coche no eres nadie aquí. Y si encima no tienes gorra la has cagado...
No, en serio. El transporte público se basa en diferentes modelos de autobuses cuyos horarios de ruta se pasan por la misma zona donde yo me paso muchas cosas. Además, como ya he dicho más veces, las distancias son enormes, y calcular una hora de trayecto es normal aquí.
Que Los ángeles sea un condado con más de nueve ciudades y cuya extensión abarque demasiadas millas tampoco ayuda a llegar a los sitios rápido. Y todo ese condado es lo que nosotros conocemos como Los Ángeles, propiamente dicho. Para cada zona tiene autonomía propia con su ayuntamiento y su definición de ciudad.

No voy a enrollarme mucho. Como cuando deje NY, me invade un sentimiento contradictorio de dejar una ciudad a la que no se sí volveré pero me alivia saber que esto todavía no se acaba aquí.

Mañana cogeré un vuelo a San Francisco, un vuelo cortito de hora y media, y como dice la canción:
If you are going to San Francisco, be sure of wear some flowers in your hair...

No voy a llevar flores en el pelo, pero las llevaré puestas por dentro para entrar a la ciudad, dicen, más europea de América y que acogió todo el originario movimiento hippie de Norte América.

La vida en California se vive mejor. No estrés y no problemas. Playa, sol y deporte. Así vive todo el mundo, nos ha jodido! Y eso se nota en la gente y en lo agradable que suelen ser.

Hasta aquí mi despedida de la segunda parada de mi viaje y la primera en California, aún queda dos en este estado y una un poco más lejos.
Pero descuidad, seguiré dando envidia a través de instagram, Facebook y demás!

Buenos días, España. Buenas noches, California.

12 sept. 2014

Segunda parada: Santa Mónica (Los Ángeles)

Dicen que la vida en California se vive mejor. Doy fe. No creo que sea en todos los sitios de California, pero si, al menos, en las ciudades playeras colindantes a Los Ángeles.
El deporte y la diversión es primordial aquí. Todo el mundo va sobre ruedas: skate, patines, bicicleta... Y el que no corriendo. Toda la playa, que es enorme, por cierto, esta preparada para practicar deportes varios. Y el workout es normal verlo en las mismas.

La mayoría de edificios no levantan más de una planta del suelo. Dos, como mucho. Y eso pasa incluso en zonas interiores de LA. Son casitas súper graciosas y bonitas que valen una pasta. Ahora me doy centa, viendo esas casas y coches que lo que yo pago por lo estancia es justo y merecido. Más, si cabe, teniendo la playa a 10 minutos andando... La gente suele ser muy cordial y friendly, de hecho es normal que si te cruzas (sobre todo con mujeres) con alguien que pasea al perro te sonría si le miras a la cara.

Tienen muchos eventos locales a la semana. Ya conté lo los camiones de comida los martes. Y hoy sano de llegar del muelle donde todos los jueves hacen conciertos gratis. Es increíble la cantidad de gente que hay encima del muelle y en la playa. Una marea vamos....si queréis ver buenos cuerpos y chicas increíbles este es el sitio, of course! Jaja.

Hoy también he estado en Westwood, donde esta la universidad de UCLA. Me ha encantado y creo que, si tuviera que vivir aquí, intentaría vivir en ese lugar. Hay mucho ambiente joven y esta todo dispuesto para los estudiantes.

De ahí me he ido a Beverly Hills. A las famosas Rodeo Y Beverly Rides en donde pequeños boulevares franqueados por altas palmeras dan sombra a las lujosas tiendas del barrio. Lujo y glamour al alcance de pocos bolsillos.

Después mis pasos me han llevado hasta Hollywood Boulevard, al paseo de la fama. Y literalmente me han llevado porque he andando un buen rato. Aquí las distancias son enormes y abrumadoras. Al ser edificios tan bajos y calles tan amplias ves todo el camino qe te queda por hacer y el infinito al fondo. Así que muy alentador no es. Pero yo soy un campeón y he llegado. Con el cuello quemado, pero he llegado.

A diferencia de lo que dice mucha gente, a mi no me ha decepcionado. Me parece que hay muchas cosas para ver y entretenerte. Mucha gente disfrazada con disfraces muy currados que nada tienen que ver con los que hacen globitos en la Puerta del Sol de Madrid. De echo la mayoría son actores y actrices.

El Chinese Theather es muy bonito. Al igual que el Dolby Theather es muy normalito. También, como he dicho en el libro, necesitas varios paseos. Uno parar ver las estrellas del suelo y otro para ver las infinitas tiendas de souvenirs, los museos dedicados al cine y la gente pesada ofreciéndote tours por ahí. Eso si, ahí, todo es caro.

Todo esta enfocado al cine. Pero no al cine como tal de cara a la galería, sino al negocio del cine. Al interés que despierta el mismo a los viandantes que, dicho sea, para eso vamos a Hollywood, para estar más cerca de lo que tantas veces vemos en la TV y gastarnos el dinero ahí mismo.

En fin. La lección de hoy es que, Los Ángeles, con dinero, puede molar.

Buenas noches.

8 sept. 2014

Finishing my first stop: goodbye, New York.

Noche de domingo. Preparando todo para retornar mañana al JFK, esta vez para volar a otro nuevo destino, California. Más concretamente, Los Ángeles.

Nueva York me ha enamorado. Eso ya lo sabía. He visto todo lo que quería ver, y que mi bolsillo, claro está, me permitía. Quizás me ha faltado un día andando sin parar o dos más tranquilos. Pero estando sólo, creo que han sido los días suficientes. Más hubiera echado en falta ya compañía para seguir con la visita.

Me siento triste por tener que dejar esta ciudad. Si tuviera que volver mañana a Madrid lo estaría mucho más. Pero el hecho de seguir viajando hace que la tristeza se complemente con la emoción de visitar otro lugar. Diferente. Porque New York sólo hay una. Intuyo que Los Ángeles es una ciudad un un ritmo más pausado que New York. Que la gente no va tan ajetreada en el día a día. Que el sol y la playa tienen mucho que ver con eso. No lo sé. Dentro de un par de días, cuando empiece a pillar por donde va la cosa, os contaré. Pero necesito descansar. Llevo cinco días andando muchos kilómetros al día. Muchos. No sabéis lo lejos que está aquí todo... Pero es una ciudad tan bien hecha, con tan buena planificación arquitectónica, que no te das cuenta. Ya te avisan tu espalda y tus piernas de los km recorridos. Necesito unos días de playa y sol. De descanso y relajación. De no andar tanto. De verdad no podéis imaginaos. Las cosas que no he visto ha sido por falta de tiempo, no porque me haya quedado parado ni un instante. De hecho, una de las cosas pendientes ha sido el sentarme en un parque, sin prisa, y disfrutar, simplemente, de estar ahí.

Pero tengo que volver. Lo haré. Y será con alguien que también está deseando volver. Me quedan algunas cosas pendientes. Por ejemplo, tengo que encontrar, una a una, todas las estatuas repartidas por Central Park.

Lo que me ha quedado claro estando estos días por aquí, y creo que puedo generalizar porque, New York, creo, es la ciudad que mejor representa el espíritu americano, ( americanos de otros estados, no no os abalancéis sobre mí) es que a los americanos les encanta formar colas. Les encanta ocupar cualquier plaza para montar algo. Les encanta hacer memoriales por cada cosa. Magnificar. Esa es la palabra. Siempre desde lo positivo hablo. Les encanta el hecho de formar algo. Quizá ahí está esa magnificencia que tienen como país, en todos los sentidos. Quizás por eso son tan grandes como país ( y no me refiero sólo territorialmente) por ese dramatismo al que tienden en si día a día. Quizás por eso también despiertan el recelo en muchos otros países. No lo sé. Pero todo va unido, y tanto lo bueno como lo malo, hacen que USA sea lo que es hoy día, y Nueva York, es el claro ejemplo de esas medidas.

Volveré. Lo tengo claro. Es asequible además viajar dos semanas a Nueva York. Me ha encantado su diversidad. Su mezcla cultural. Esas raíces que en tantas direcciones corren a la vez... El culto a los parques. Hay muchas "squares". En la mayoría hay un apoyo incondicional al descanso. Hay una cantidad incontable de bancos. En la mayoría hay sillas y mesas para que los neoyorquinos puedan ocuparlas y comer. Eso, en España, no lo hay. Aquí, las facilidades que ponen para relajarse mientras comes rodeado de árboles, son muchas.

Bueno no quiero enrollarme más. Son las 11 de la noche y quiero dormir un poco. Mañana, cuando vuelva a conectarme, estaré a casi diez mil km. de España. Con nueve horas menos de diferencia en el reloj. Me será difícil pillaros.

See you in California!

Pd: estoy escribiendo con el móvil y no voy a releer todo lo que he escrito. Perdonarme si hay algún fallo o el diccionario me ha cambiado palabras.

Casi buenos días, spanish Friends!

5 sept. 2014

Primera parada: New York.

Casi tres días en Nueva York. Parece poco después de las caminatas que llevo en estos dos días.  El primero no lo cuento. Más que nada porque,  el taxista hindú,  cambió Gates por Eight, vale, era la primera palabra que decía en inglés, igual fue culpa mía.  Así que me llevórg un poquito más lejos de mi destino.

He de decir que,  Melissa y Agustín,  los anfitriones de la casa donde me quedo, son muy mirados y considerados y están para lo que necesite,  cosa que se agradece en situaciones como esta en donde ni es tu país ni tu idioma.

No he tenido jet lag porque aguante como un campeón el primer día.  Pero llevo dos en los que estoy infinitamente cansando.  (No son ni las 21 pero no creo que tarde mucho en acostarme) es porque me paso el día andando.
Ayer empecé la aventura en Wall Street. Fui hasta el ferry de State Island pero no lo cogí porque lo haré anocheciendo. Y de ahí empecél a subir por la calle Broadway. Tengo que decir que me encantó la iglesia Trinity y su cementerio, en donde vi lápidas del siglo 17. A lo largo del día,  fui subiendo todo hacia arriba hasta llegar, casi de noche,  a Times Square.

Fue un camino largo en el que encontré muchas cosas.  Chinatown no me gustó mucho. Olía muy mal y no me entraron muchas ganas de comer.  En cambio,  fui a Little Italy que está al lado,  y comí allí. Además me encontré con Bob Sinclair.
Seguí subiendo y descubriendo cosas. Union Square,  El Madison Square Garden. Hasta llegar, finalmente,  al punto por excelencia,  Times Square.  No sabría como explicar lo que sentí viendo tanta luz.  Tanto anuncio y tanta tienda inmensa.

Hoy he alquilado una bicicleta para recorrer Central Park. En mi inocencia he pedido tres horas. .. pobre.  En dos horas me he visto más que de sobra, me he muerto pedaleando y me he quemado al sol..me ha sobrado una,  literalmente.  Luego he bajado andando hasta Times Square,  pasando por Rockafeller Center,  la catedral de St. Patrick, que está llena de andamios por dentro y por fuera,  la Biblioteca Pública de NY,  que me ha encantado y el Bryan Park,  que también me ha encantado.

Como a las 5 he vuelto a Brooklyn,  a la Avenida Bedfort, en Williamsburg.  I love it! Sus sitios y sus happy hours, sus casas,  sus tiendas... es un sitio totalmente diferente A Manhattan,  but so bohemian,  so romantic. ..voveré antes de irme. Allí me he tomado dos cervezas.  Y ya estoy en casita.  Muy cansado.

En general,  NY es muy caro. Los precios que ves son si TAX (impuestos) y puede parecer asequible. Pero el precio final sube bastante cuando sumas el TAX y las propinas. Tienes sitios en los que comes pizza por un dólar, pero no puedes hacer eso durante un mes.

Otra cosa. Los yanquis no ganan para aire acondicionado. Sitio al que entras, sitio en el que echas vapor por la boca.

En general me está encantando esta ciudad, es la Meca del mundo. Tiene espacio para todos.  Da igual del estilo que seas. Del ambiente por el que te muevas, en NY hay sitio para ti.

No sé qué haré mañana.  Cuando levante la cabeza decidiré.  Ahora creo que voy al dormir. Pero puedo decir que ahora empiezo a asimilar dónde estoy. Y que esto solo es el principio de un viaje grande e importante. Estoy genial. Alucinado y   emocionado. Agradecido a todos aquellos que me animáis desde España, pues es verdad que aunque, en general esté hipermega bien, hay momentos en los que puedes sentir que te gustaría que hubiera alguien andando contigo para decirle algo en español... Aunque me he cruzado con muchos. No os podéis hacer una idea de cuantos españoles hay aquí de vacaciones. ..,

Mañana más y mejor.

PD: escribir con la tablet es una mierda y me tiene frito. ..

16 ago. 2014

Agosto

Hacía ya tiempo que quería escribir esta entrada. Pero la falta de tiempo, la pereza o la desmotivación han sido las responsables de alargarlo hasta hoy. Tampoco es que hoy crea que es el día idóneo para hacerlo. Pero viendo el calendario....
Es difícil catalogar este verano tan anómalo. Al igual que julio fue un mes maravilloso donde además de hacer algo que adoro (lo explico en la entrada anterior) he conocido a gente muy maja, he compartido momentos increíbles y ha sido, en general, un mes tan fugaz, que apenas he notado, agosto se està convirtiendo en un mes un tanto tedioso. Un mes de transición y de esperas, en general. Obviamente, todo el mundo está fuera, así que los planes se reducen drásticamente en este mes. Pero tampoco me quejo, no. No lo hago. No puedo hacerlo, en gran parte, por ese viaje a tierras americanas que empezarè en apenas dos semanas.

Pero entendedme, la espera, sin hacer nada, agota!
Por otro lado, la mezcla de emociones acumuladas en mi interior hace que esto sea un batir continuo. Echar de menos a gente. La incertidumbre sobre cosas fuera de tu alcance. Dejar de hacer cosas que adoras. Las ganas de embarcar en el avión. El "miedo" a viajar a un país tan lejano durante un mes entero. Todo eso te hace ser un mar de dudas. A veces rebosas seguridad y confianza para, dos minutos después, sentir un hormigueo en la barriga  mientras piensas: . Pero luego, y por esto sé que estoy a punto de cumplir un sueño, siempre digo: y esto es lo que realmente prevalece.

Repito, no me quejo del verano 2014. De hecho, cuando vuelva en octubre, espero decir que ha sido el mejor verano de mi vida hasta el momento. Y en realidad, por una vez no me quejo de nada. Tal vez me apetezca discutir con la maraña de sensaciones que surcan mi mente porque, ahora mismo, igual pienso que agosto va demasiado lento como puedo pensar que corre demasiado rápido. Tal es la percepción difusa que tengo.


Motivaciones y asimilaciones. Creo, bajo mi inexperta opinión, que esas dos formas en plural son las que marcan nuestra senda. La motivación como motor hacia nuestros objetivos y la asimilación de los cambios que nos sucederán en el intento como la llave para ser feliz mientras alcanzamos cada meta.

Y ya he hablado por hoy.

Perdonad los errores que pudiera ver en cuanto a acentos, palabras o puntuación, pues estoy escribiendo con el móvil. Ya sabéis, si el teléfono se empeña en cambiarte una palabra, no habrá fuerza humana capaz de vencer su cabezonería.

29 jul. 2014

Un Amor Malentendido. Un sentimiento muy bien entendido. Y perdona, pero Estoy Bien así...



Dicen que el amor verdadero es aquel que dura toda la vida, y que, de hecho, te la cambia. Pero sea verdadero o no, creo que todos los amores tienen algo de malentendido, ya sea en su obertura, en su desarrollo, o en su desenlace.
Mi amor por el teatro, en cambio, no tiene nada de malentendido. Es puro y máximo. Cristalino. Y "Amor Malentendido" tiene mucha culpa de ello. También ese albornoz azul celeste que luzco cada miércoles y jueves y que me queda tan rematadamente.... ¿bien? ¿no? xD ¡Coña! No es broma el decir que le estoy tomando tanto aprecio al mismo, que debería sacarlo a la calle... Debo pensarlo.


No se le puede pedir más a este fantástico mes de julio. Así que, coincidiendo con que mañana, miércoles 30 y jueves 31 serán los últimos días en el Apartamento, voy a escribir algo al respecto.

Amor Malentendido no es solo un maravilloso texto fantásticamente escrito por Israel de la Rosa. Tampoco son, solamente, unas palabras en papel llevadas y canalizadas hacia el escenario de una manera tan real, tan brillante y tan naturalmente dirigidas por Mario Hernández. No. Amor Malentendido es el proyecto de un grupo de artistas con muchas ganas e ilusión por crear y mostrar, tan pesados promoviendo la obra por las redes y con un sentimiento de hacer bien las cosas que, gracias a Dios, ha logrado calar, aunque sea un poquito, en nuestro círculo de gente que ha querido apoyarnos cada miércoles y jueves en El Apartamento. Y eso, nos hace inmensamente felices.


El Apartamento, por cierto, ese mágico espacio ubicado en la Calle Génova 7, en el Quinto piso del mismo. Ese sobreático tan peculiar y acertadamente decorado en donde cualquier arte tiene cabida. Ese lugar que, curiosamente, nos podría hacer pensar que estamos en un piso neoyorquino puramente cosmopolita, bohemio, en el que las bebidas a 1€ pueden saciar nuestra sed física, que no nuestra sed de arte.


Ese lugar es el que nos ha acogido durante este mes. Estas cinco semanas de ilusión, ganas y felicidad. Y es que Amor Malentendido ha sido escrito para ser representado en un lugar íntimo, en donde el público, mientras se toma una cerveza, puede ver, a escasos metros, las emociones internas que pasan continuamente a través de Alexis y Dana. Los protagonistas de la misma.


Dana. Esa chica tan efusiva. Tan ocupada. Siempre alerta, pero a la vez tan simpática (cuando quiere) Tan borde y tan adorable... Irene Soler es quien da vida a todas esas cosas. Sin ella todo esto no hubiese sido igual. Sin esa energía tan positiva y enredante, en lo personal, ni ese talento tan natural en lo profesional, Christian y Alexis hubiesen sido de otra manera. Creo que no se puede elegir otra compañera mejor en la faz de la tierra. La elegiría en veinte vidas. En veinte Amores Malentendidos en veinte épocas diferentes. En cualquier camino posible, Dana tendría su cara y sus ganas. De eso, estoy totalmente seguro. Gracias Irene. Gracias Dana. Porque mis ganas han ido exponencialmente ligadas a las tuyas, sobre todo en lo que a la producción se refiere. xD

Gracias Mario, nuestro dire, por haber dirigido esto tan bien. Por habernos dados las pautas necesarias para entender el malentendido. Por darnos las pistas que necesitábamos para hacer nuestra y fresca la función y hacer que, ora el público, ora nosotros, nos divirtamos como enanos (todos mis respetos a Tyrion Lannister). Eres un gran director. Espero que no sea lo último en lo que coincidamos.

Gracias Israel. Por cedernos esta delicia de texto. Un texto con un humor bueno. No la típica comedia tonta, gestual y subida. No. Esto es un texto como un caramelo para un actor, que le hace ser creíble y natural ante el público en un espacio tan reducido.
Es la segunda vez que interpreto un texto tuyo. Espero, no sea la última, porque autores así, como tú, se van viendo pocos.

Gracias a la pequeñita, pero inmensa, Duna. Que con su monólogo, "Estoy Bien", no ha podido ser mejor vecina de sala. Además, no solo he tenido la ocasión de ver lo fantástica y valiente actriz que es, sino que también me ha mostrado lo encantadora y abrazable que es. Duna, ¡for ever!

Y gracias a El Apartamento. Por darnos la oportunidad de hacer todo esto en tan bonito espacio en un mes tan malo en Madrid. Por el trato recibido y la camaradería obtenida. Volveremos, si nos lo permitís.

Gracias a otras personas que han aportado su granito de arena. Sara Millán por la foto del cartel. Ester Haro por el diseño del mismo. Jesús Lucena por la grabación de la función. Y a esos medios de comunicación que han gastado un poquito de su tiempo y de su espacio para hablar de nosotros.

Por mi parte. Un servidor está afligido por acabar ya. Puedo decir que cada semana he ido disfrutando más. He ido aprendiendo cosas. Improvisando gestos y palabras. Acrecentando la química que han conseguido Alexis y Dana. He sido infinitamente feliz. Ahora no puedo evitar sentir tristeza. Julio ha volado, (el mes, digo) Pero es así. Cuando disfrutas algo, el tiempo no vuela. El tiempo va a la velocidad del sonido. Y mi estómago nota las sacudidas.

Quedan dos oportunidades para que seáis parte de esta familia. Para que repitáis si no queréis perderos ni un solo detalle de la obra. Aviso, cada día sale algo nuevo, eso es verdad. Me haría inmensamente feliz veros allí a todos, llenando pase por pase y haciéndonos sentir las personas más dichosas del mundo.


Gracias a todos los que habéis hecho posible que una micro comedia así, pequeñita, haya llegado a ahondar tanto en nuestros corazones. Gracias por vuestras risas y aplausos. Vuestras críticas y vuestra presencia. Amor Malentendido se ha hecho tan grande, gracias a vosotros, que no habrá verano ni parón vacacional que la pare, valga la redundancia.

Seguiremos luchando y siendo pesados.



13 jul. 2014

Mío.... Nuestro...

Él está sacando un cigarro del bolsillo interior de su americana y lo enciende con pulso firme.
Ahí, en ese tranquilo campo lleno de paz, se suma en sus más profundos pensamientos y recuerdos. Ni si quiera es consciente cuando la lluvia empieza a caer, sigilosa, apagando el pitillo que asoma por entre sus labios.
Su mente va directa hacia ella. Hacia la mujer que lo había sido todo en su vida. Esa mujer que, no hace mucho, lo había dejado.
Aún no entiende como lo ha podido abandonar. Piensa en lo injusta que es la vida. Si él lo ha dado todo por ella. La ha cuidado. La ha tratado lo mejor que había podido. Pero, a pesar de todo, ella lo había traicionado. Al final, el amor que se habían jurado no había sido más que palabras vacías. Una vida por nada...

Tiene la tentación de abrir el paraguas que lleva con él. Pero la lluvia en la cara le sienta bien. Y si cayera alguna lágrima, las gotas resbalando por sus mejillas la disimularían bien.

Y así, mientras el agua iba fluyendo junto con el tiempo, los recuerdos iban renaciendo en su interior como una cascada eterna cayendo al infinito.

Estaba en aquel día. Habían discutido por una nimiedad que no lo fue en el momento. Ella había sacado ese carácter tan peculiar, y aterrador, a menudo, y lo había mandado lejos varias veces. Pero él estaba tranquilo. La conocía demasiado bien.
Entonces la puerta de su casa apareció ante él. Tomó aire y lo expulsó pausadamente. Deslizó su mano derecha sobre las ligerísimas arrugas de su chaqueta y giró la llave mientras empujaba la puerta.
El perfume embriagador de las velas aromáticas lo recibió como si de una dulce bofetada se tratara. Allí estaba ella. Medio sentada y medio caída en el sofá, con la cabeza echada hacia atrás mientras sostenía una vistosa copa de vino color rojo sangre con una mancha de carmín en el borde. Ni si quiera lo miró.
Él se acercó hacia ese bonito cuerpo vestido, tan solo, con un elegante sostén negro de encaje y unas braguitas a juego. No se dijeron nada. Los dos sabían qué tenían que hacer.
Se fue detrás del sofá e hincó sus rodillas en el suelo. Colocó una mano en cada mejilla de esa bonita cara echada hacia atrás, desde el respaldo, y completamente invertida a la de él. Ella, con los ojos cerrados aún, ofreció sus preciosos labios que, pintados de ese rojo intenso, parecían dos rubíes a punto de estallar por encontrar una boca en la que morir. Y él, si dejar de mirar impresionado ese rostro escultural, agarró la cortina negra y lisa que era su pelo cayendo, intentando llegar al suelo. Tiró de ella, con delicadeza, y ofreció esos labios en los que ella deseaba caer.
Arrastró su mano al vientre plano de ella, que subía y bajaba cada vez más rápido. Sin dejar de perderse en su boca, guió la palma de la misma hasta el sujetador que guardaba un bonito y redondeado seno. Y lo apretó. Con agresividad, pero a la vez con la delicadeza necesaria para tornar el leve dolor en un placer impaciente.
Al tiempo, la levantó a plomo del sofá mientras ella enredaba sus finas y esbeltas piernas en torno a la cintura de él. Entonces la visión cambió. Ahora, los dos cuerpos desnudos se proyectaban como dos sombras jadeantes, ardientes de deseo y consumiéndose en el mismo, sobre una pared del salón alumbrado, tan solo, por el titilante parpadeo de las velas.
Diferentes enlaces y situaciones corporales acudieron a su memoria. Todas tenían en común que le traían el vivo recuerdo del tacto tan sedoso y suave de su piel. El sabor de la misma. El aroma tan intenso que emanaba de ella acudía ahora a su mente...

Se excita. Se confunde y al mismo tiempo nota como si el corazón se le parase y la sangre se acumulara en sus ojos, que luchan por no descargar aquel torrente de emociones que se agolpa en aquellas ventanas que ahora miran al infinito.

Poderosos son aquellos recuerdos que despiertan su entrepierna. Malvados por acudir a él en este día. Se siente egoísta. Se odia al pensar que quizás fue solo el sexo y esa pasión desmedida lo que lo había cautivado. Su fogosidad. Sus bonitas y lisas piernas. Sus redondeadas nalgas... tal vez fuera eso lo que anhelaba de verdad.
Pero entonces, otro recuerdo, esta vez salvador, acude a él.
Observa las manos de la misma mujer acariciando su torso desnudo. Siente como se le eriza todo el vello del cuerpo al recordar esa sensación por la espalda.
Ahora ve su boca. Sin pintalabios. Solo esos labios curvados en una eterna sonrisa capaz de penetrar donde jamás ha conseguido llegar nadie. Vuelve a sentir esa emoción que lo embargó entonces. Se ve a él mismo jugueteando con los bucles de su pelo. Recorriendo su cara en un íntimo susurro táctil. Sí. La quería.
Deseaba su sexo. Deseaba sus juegos eróticos que le hacían perder la cordura. Deseaba esa cara felina en la que tornaba su rostro perfecto cuando se ponía sobre él dispuesta a llevarlo más allá de la imaginación....
Pero también, ahora lo sabía, quería ver su sonrisa cada día. Quería sujetar su mano al cruzar cada paso de cebra. Quería sentir su mirada fija en sus ojos. Quería escribir una pagina de su libro en cada uno de los idiomas de todas las ciudades que visitasen. La quería.
La quiere. La ama como a nadie. Y eso, le tranquiliza.

No puede evitarlo y vuelve a repetir la misma acción que lleva haciendo una semana. Desliza su dedo por la pantalla táctil de su Iphone. Accede a la lista de contactos. Letra N. Y pulsa un nombre para llamar mientras, dubitativo, se lleva el móvil a su oído derecho. No suena nada. Nervios. Impaciencia. Miedo. Deseo. Inseguridad. Alivio. Nada. Pero al rato, una bella voz. Una voz suave, cautivadora y divertida resuena en su tímpano:

- Soy Nerea. Pero no estoy, como habrás comprobado. Pero tranqui, si es algo mío... nuestro, te devolveré la llamada pitando. Paaaaaaz.

Suena el pitido indicando que ahora se empezaría a grabar tu mensaje. Pero no hay palabras que se presten a ello. Él no llama para dejar ningún mensaje.
Una vez más, aquella voz es capaz de traspasar cualquier barrera. Ya no importa que esté solo. No importa que ella lo haya abandonado. No importa esa rabia contenida de saber que, la mujer a la que más ha amado, lo ha dejado de repente. El cigarro, en sus labios muertos, cae al suelo. Apagado. Como él.
Volver a escuchar su voz lo acerca aún más a esos recuerdos. Lo hace formar más parte de ellos, si cabe. Es entonces cuando el torrente que empuja las ventanas de sus ojos se hace más fuerte y destruye el cristal que lo contiene. La coraza, rompiéndose en mil pedazos, se funde con el agua que cae, con más fuerza ahora, de aquel cielo gris.

Él no puede más. Se deja caer de rodillas manchando sus tejanos del barro que está empezando a formarse. Y mientras las lágrimas corren por sus mejillas como si de pequeñas estrellas fugaces surcando el cielo de la noche se tratara, se abandona aún más, apoyando las palmas de sus manos en aquella superficie fría y húmeda.
Abre los ojos. Desliza su índice por las letras grabadas en el mármol. La N. La E. La R...

La lápida está fría. Su alma está fría. Sin vida. Como la mujer que dio todo por él.

12 jun. 2014

Welcome to the Hotel California; Welcome to the City that never sleeps.

Faltan dos meses y medio para que pise suelo estadounidense. Mucho y poco tiempo a la vez. Mucho porque mis ganas me hacen desear estar allí ya. Poco porque, realmente, dos meses y medio pasan volando, y más cuando se requiere de muchos preparativos que hacer y un verano de por medio del que intentar disfrutar. Y digo intentar porque quiero ir tan tranquilo en el tema económico que no podré despilfarrar mucho en los meses de pleno calor en Madrid. Pero pensar en ese mes, septiembre, todo lo vale.

De lejos será cumplir un sueño. Ya sé que mucha gente sueña con pisar las tierras soleadas de California. Perderse en las sombras que proyectan los altos rascacielos de Nueva York. Las películas nos han hecho fantasear con estar ahí, en los mismos sitios en donde están sus protagonistas.

Realmente, hace ya un par de semanas que compré los billetes de avión. Y digo billetes, en plural, porque son dos billetes de ida y vuelta. Madrid-Nueva York y Nueva York-Los Ángeles.
Los planes: Una semana en Nueva York, y tres en California. Sí, Los Ángeles será mi "centro neurálgico", mi "base de operaciones", pero la idea es hacer un pequeño recorrido por las ciudades más importantes de la Alta California.

Ahora que me estoy viendo casi todos los reportajes de Callejeros Viajeros; Españoles por el Mundo, etc., puedo decir que, estoy seguro, aquello me va a enamorar. No tanto LA, ya que todo el mundo siente algo de decepción al verla. Sí por ciudades como San Diego, de la cual me ha encantado todo lo que he podido ver. El rollo que tiene la ciudad, el clima... Creo que no es tan diferente a muchos lugares de España.
También sitios como Santa Mónica, con ese muelle-embarcadero tan visto en tantos sitios, con la noria al fondo... Lo pienso y me entra un cosquilleo por el estómago y pienso: Joder, no me creo que vaya a estar allí en tan poco tiempo. Y no, no me lo creo.
Sí, tranquilos, ¡grabaré un vídeo a lo "Vigilantes de la playa"! xD

Y más cuando todo ha sido tan rápido. Tan loco. Cuando Ana me comentó su idea de ir a Los Ángeles y me dijo: vente; no lo vi nada claro. Pero solo necesité un día para hacer números y encuadre de fechas. Y entonces lo vi tan claro... tan nítido, que fue todo demasiado rodado y en apenas tres semanas moví todos los hilos para conseguir los billetes. De repente, no había otra idea en mi cabeza.
También tengo que decir que, nada más hacer la compra, me temblaron un poco las piernas. Pero esa sensación fue insignificante al lado de la que sentí en seguida.

Y qué decir de Nueva York. Decidí parar antes allí porque no sé si algún día volveré a estar tan cerca (ya sé que la distancia no es nada cercana entre las dos ciudades, pero, indudablemente, es más cerca que estando en España), y sí, una semana en la Ciudad de los Sueños es más que suficiente para poder decir, años después, que yo he estado allí.

No quiero alargar mucho más porque aún no lo he visto con mis propios ojos e intuyo que, aún, quedan muchas más entradas que escribir hablando del mismo tema xD. ¡No quiero ser pesado!

I  love NY
I  love CA

2 jun. 2014

Diario de un pirata sin pañuelo: Devuélveme mi sol.

Hoy quiero hacer volar mi pluma otra vez.
En mi camarote vuelve a oscilar la luz centelleante de la gran vela que arde frente a mi cara. No puedo verla. Pero esto seguro que, debido al titilante parpadeo de la luz, mi cara está sumida en una penumbra que va y viene dando un toque trágico a mí, ya de por si, amargo gesto facial.

Te has llevado el sol. Desde que te fuiste, el brillo y la calina se han ido contigo. Nos has robado la luz que existía cuando lo hacías tú en mi vida. Y por eso, el cielo llora a menudo por la gris y triste escarcha que nos has dejado en el ambiente.

Las salvajes tempestades hacen que el mar vibre más de la cuenta, y mi bajel pirata se bambolea y cruje al mismo tiempo que lo hace mi corazón.

Sí. Vuelvo a escribirte a ti, Princesa. Ladrona del verano del alma. Vuelvo a alzar mis sentimientos, que suenan sin sonido, acompañados de plegarias que se elevan hasta las puertas del cielo.
La oscuridad de tu piel, que en mí tanto ha calado, me ha vuelto taciturno, y, por qué no decirlo, algo siniestro.

Nunca he creído en el vudú, esa magia ancestral que utilizan los chamanes caribeños. Pero casi estoy seguro de que, allá donde estés, eliges cada día la parte de mi espíritu que me va a doler. Decides qué fantasmas tuyos van a venir a visitarme por la noche. Escoges el grado de tristeza que inundará mi consciencia en días venideros.
Tú eliges por mí. Esa es la realidad.

Aún así, los lemures del pasado me atormentan hoy más que nunca. Quizás el hecho de encontrarme solo en este barco, en esta noche, hacen que todo se magnifique.
Hoy he dejado que los chicos desembarquen, que disfruten, mas mis obligaciones no me permiten ir. Un capitán siempre trabaja. Un capitán siempre piensa. Y yo siempre pienso en ti.

Palabras que no se olvidan. Siluetas que quedan grabadas en mi colchón. Y todo, mientras la lluvia golpea con fuerza la cubierta que está sobre mi cabeza. Tu perfecta perfección ha quedado sellada en mi retina. Una imagen que siempre está. Y tú, un caramelo deshaciéndose en mi boca, has ido desapareciendo hasta hacerte una con mi saliva. Ya solo queda el bonito envoltorio de lo que fue. Algo que siempre guardaré bajo llave, una llave invisible, dentro de mí.

Te has llevado el sol, Princesa. Te has llevado mi sol.
El mundo ya no es mundo sin tu cálido y oscuro abrazo.

Devuélveme el sol, Princesa. O ven tú, de nuevo, y se el perfecto reemplazo de tan bella estrella.

17 may. 2014

Para aquellos que se van... Para aquellos que vendrán...

A menudo nos sorprendemos tomando decisiones que no pensábamos tomar. Luchando por cosas por las que no pensábamos luchar.
A menudo nos encontramos con gente con la que, ni siquiera, soñábamos topar.

Al destino le gusta ser cruel, eso lo sabemos todos. Siempre nos pone a prueba. Siempre nos hace tomar caminos en los que, a veces, tomes el que tomes, alguien saldrá mal parado.
Otras veces, de repente, te coloca una persona en tu vida. Persona que cogerá su rotulador permanente y te hará una marquita como diciendo: "Lo siento, te acabo de marcar para toda la vida, y, algún día, eso te hará sufrir".

Ya lo he escrito más veces. La vida, creo, es un constante flujo de idas y venidas. Y muchas, duelen. Lo único bueno es que de todas aprendes. Unas te importarán menos. Otras serán un plus de motivación para ser capaz de llevar algo a cabo. Y otras pocas, las que de verdad te han señalado con el rotulador, te harán quedarte bloqueado. Anclarte en el pasado. Y a veces, cuando no te hace sufrir puede estar bien. Recordar. Sonreir. Y añorar. Porque la añoranza no es mala si sabes controlarla. De hecho, esa sensación de añorar algo que te recorre el cuerpo cuando piensas en algo que te hizo verdaderamente feliz. Esa sonrisa melancólica que se crea en tu cara. Creo que no es mala del todo porque, durante unos segundos, volvemos a sentir esa felicidad que sentimos aquella vez.

Sí. Destino cruel y malvado. Deja de destornillarte a costa de nosotros, los que somos vulnerables a los movimientos de la gente. A los que queremos a los que nos quieren y echamos de menos a los que nos quieren desde lejos. A los que soñamos con volver a abrazar a esa persona que, alguna vez, nos ha hecho sentir añoranza. A los que deseamos volver a revivir ese momento. Sí, a nosotros, a las personas, déjanos disfrutar de los momentos. Detén el tiempo para nosotros y te prometo, cuando se reanude, que el mundo girará con más gracia... más feliz...

Para toda esa gente que me hace añorar. Porque si me haces añorar es porque no me hiciste infeliz en ningún momento, sino que me hiciste feliz. Y si me hiciste feliz, yo te quiero en mi equipo...

13 may. 2014

Diario de un pirata sin pañuelo: Mi Princesa de ébano.

A ti, mi princesa de ébano, va dedicada esta noche. A ti, la más brillante oscuridad, van dedicados estos pensamientos que plasmo, desde la única luz presente en este camarote, con tinta y una pluma que desgarra el pergamino como los surcos que tus labios hicieran en mi piel.

A ti, brillante marfil oscuro, de silueta recortada de un perfecto cielo de noche, quiero escribir esta canción. Mas una canción pirata, sin ritmo ni compás. Pues solo del amor se trata. De plasmarlo y ver como tu visión, con una sonrisa, lo asimila en paz.

Es difícil para mí, un bucanero sin remedio, asimilar como tu eclipse perpetuo, mañana, se fundirá con el sol y desaparecerá de mi cielo.
Tus pies, esas dos burbujas que se posan cada noche en la tensa cuerda que sujeta mi cordura, con una ternura infinita, con una extrema sensibilidad, mañana no estarán.
Lo elástico dará paso a lo rígido. Y la rigidez será la ejecutora del hilo que me mantiene unido a tu figura, que ya no estará.

Cuánto, en tan poco tiempo. Cuántas sonrisas contenidas en tarros repletos de noches eternas. Cuántas caricias derramadas entre palabras e idiomas extranjeros. Cuántos besos atezados he sido capaz de aguantar aferrándome a tus trenzas azabache.

Y ahora te vas. Y mi interior respira. Respira aliviado porque la espera, esa espera cruel, ha concluido.  Y respira. Respira asustado porque sabe que no es capaz de vivir sin saber que estás aquí.

Aquí estoy ahora. Sin pañuelo que oculte mi verdad. Sin espadas que protejan mi honor. Sin pistolas que disparen mi vergüenza. Aquí estoy yo, acompañando los vaivenes del mar, que llora tu pérdida, con las idas y venidas de la pluma, que derrama lágrimas negras con cada estremecimiento.
Aquí estoy yo. Como mi barco a la deriva, sin mástil ni timón, dedicándote este amarga despedida.
A ti, mi princesa de ébano. Mi princesa oscura. Mi perfecta ilusión. Quiero decirte que surcaré los mares. Cruzaré el océano. Llegaré, si hiciera falta, hasta las tierras infinitas donde, tiempo ha, los españoles dejaron su semilla colonizadora. Así de temerario soy. Así de loco estoy.

Así de loco me has hecho estar.

Tú, princesa de ébano, regálame, por una última vez, tu más marcada oscuridad. Regálame una noche sin estrellas donde el único brillo seas tú. Regálame mares de besos y ternuras durante esa eterna noche. Tu cuerpo envuelto en seda oscura y tu mirada, una vez más, perforando los sostenes de nuestro placer.

Regálame un final.

Y yo, podré morir en paz...

11 abr. 2014

Por ti, un pirata soy.

Tendría que surcar los siete mares para encontrar otra sirena como tú.
Tendría que beberme toda el agua de los mismos para mirar, una por una, en cada caverna submarina para descubrir dónde moran cada noche tus sueños y poder hacerlos realidad.
Por ti sería un pirata que me dejaría embaucar por tu canto. Luciría parche y pañuelo y dormiríamos cada noche en una isla distinta del Caribe mientras, desde la cálida arena blanca, contemplamos las constelaciones que nos invitan a imaginar una locura para cada día. Después, por la mañana, arrancaríamos el ancla de lo más profundo de nuestro corazón para seguir surcando las maravillosas y cristalinas olas que se mueven al unísono con tu brillante pelo.

Por ti sería un pirata que no bebería ron, pues, mientras me dejes beber cada noche de tu alma mi sobriedad estará intacta.
Bajaría hasta las profundidades del océano y robaría el tridente a Poseidón, Señor de los Mares, para ofrecerte una prueba de mi honor.
Saquearía cada taberna, cada mercado para poder comprar una isla hecha de estrellas de mar y luciérnagas para que, mires donde mires, el color sea parte de tu vida.

Por ti, sería el capitán del Nautilus y haría no veinte, sino cuarenta mil leguas de viaje submarino.
Sería un pirata. Un valiente pirata enamorado. Y tu serías la princesa de mi barco, y ni el fuerte tentáculo de un kraken podría arrancarte, nunca, de mi lado.
Nuestras manos guiarán juntas el timón de nuestro destino, aventurándonos hacia cataratas de pasión que nos harán caer en picado hacia las fauces de la lujuria.

Tendría que robar todas las estrellas de la noche para que nos contemplemos en la completa oscuridad del mundo. Solos tu y yo. Con un barco encallado en la orilla para recogernos en cada amanecer.
Tendría que ser un pirata, si tu me lo pides, cuya bandera no fuera una calavera sobre un fondo negro. Si no una sirena sobre un fondo blanco.Y nadie se reiría, mas sabrían que, en dicho barco, mora un ser tan fascinante que inculca un poder sobrenatural al capitán del mismo. Todos nos temerían.

Por ti soplaría hasta hacer desaparecer la niebla que cubre nuestro mar para que, siempre, puedas ver, limpia y claramente, hacia donde vamos, hacia donde te llevo. Todo claro. Todo cristalino. Como las escamas que cubren tu alma.

Por ti bucearía, a pleno pulmón, para recoger todas las lágrimas que has dejado en forma de perlas en el fondo de mar. Pues una lágrima no vale la pena si no es de felicidad.
Llegaría hasta las mas profunda sima para encontrar el mayor tesoro que un hombre puede encontrar: tu sonrisa.

Por ti sería un pirata. Por ti sería tantas cosas que no me da tiempo a imaginar. Pero sin ti solo soy un hombre. Un hombre indagando en la manera de encontrarte...

31 ene. 2014

Tener miedo es de valientes.

Tener miedo es de valientes.

Tener miedo es estar vivo. Si tienes miedo es porque te importan las cosas, las personas. Tener miedo significa que te has atrevido a hacer algo y que tienes miedo de haber dado un paso en la dirección incorrecta. Significa que no quieres perder aquello que ya tienes o que te aterroriza no conseguir nunca estar cerca de esa persona a la que deseas decirle tantas cosas.

Tener miedo es de valientes. Es sentir. Es vivir. ¿Acaso se es más valiente si cubres tu alma con una coraza opaca a tus emociones? ¿O es más heroico aquel que deja traslucir todo aquello que siente? Sinceramente, es de estúpidos intentar no mostrar que eres una persona. Pues esas cosas abstractas que podemos sentir, pero no tocar, y a las que normalmente llamamos emociones, forman parte del ser humano.

No es más bravo aquel que no teme a nada. Inconsciente, más bien. Pero hasta ese también tiene un miedo: miedo a la consciencia. Incluso temer a la muerte. Eso es de valientes. Si temes la muerte es porque amas la vida. Porque luchas cada día por seguir vivo en este mundo tan injusto y que tanto nos castiga. Porque no te rindes y no aceptas la salida fácil que sería, simplemente, dejar de ser.

De valientes, de valientes es tener el alma rota. No los que la tienen plastificada, pues esos, volvemos a lo mismo, se aislan de la osadía. Son aquellos que se han dejado llevar, los que han sufrido y padecido las penurias de la coexistencia con otras almas a las que se han entregado los que han sido intrépidos.
Hay muchos de estos en ese mundo con tantas perspectivas diferentes, con tantas explosiones y ebulliciones, tantas cuerdas sueltas y cabos que atar. Ese mundo que a veces creemos imaginario, inexistente, y que otras veces es capar de introducirte en esa única dimensión solo accesible a los privilegiados que logran juntar esas cuerdas. Ese mundo que empieza por A y acaba por Mor. Ahí es donde es más difícil ser valiente.

Tener miedo es experimentar. Dejarse llevar suena demasiado bien, ¿verdad? Lo difícil es conseguirlo. Lo harás cuando sientas miedo. Miedo a seguir con esa rutina que no te hace feliz. Miedo a ver como esa persona se te va escapando poco a poco mientras no eres capaz de decirle cuan importante es para ti. El miedo hace al valiente. Sin la palabra miedo no existiría la palabra valiente.
Porque de gente que dice ser valiente está el mundo lleno, pero gente que lo es... eso es otro cantar.

Es cierto. Para ponerse en medio de un escenario hay que ser valiente. Pero cuando dejas tu anterior existencia, la comodidad de la rutina a la que agarrarse para empezar a crear una vida normal; cuando cambias tu ciudad y empiezas de nuevo a formarte un círculo de confianza, creedme, ya no sentirás miedo en ese sentido. A partir de ahora, podrás hacer lo que quieras porque serás un valiente luchando por su objetivo.

Pero la base de toda persona intrépida está en la motivación. Las imágenes que primeramente cruzan tu mente nada más abrir los ojos son las que determinarán el camino emocional que cogerás ese día. Y sí, esa es nuestra gasolina para el alma:
Levantarte y ver su cara, su sonrisa; Levantarte y verte a ti, cumpliendo tu sueño... Levantarte y poder ver tantas cosas que hacen que te hinches tanto. Eso es lo que mueve a las personas. La motivación. ¿Y qué es la motivación? Simplemente es tener miedo a no conseguir el objeto, la mentalidad o persona que te induce dicha motivación. Y así, el círculo vuelve a cerrarse. La vida no es más que una secuencia de acciones y reacciones entre el miedo y la valentía.

¿Es ser feliz lo que busca una persona a lo largo de su vida? Posiblemente. Pero a lo mejor podemos mirarlo de este modo: Lo que buscamos, cada uno de nosotros, es dejar de tener miedo a a tener miedo.

Tener miedo, en resumidas cuentas, es lo que nos hace crecer como personas, como humanos.

Después de escribir todo esto he llegado a la conclusión de que tengo miedo, soy un cobarde. Pero soy un valiente.

19 ene. 2014

Almas rotas.. Sonrisas reparadoras...

Érase una vez, y solo una, allá en uno de los tantos universos infinitos que se solapan paralelamente uno con otro, un chico cualquiera que, un buen día, por fin descubrió, simplemente, a ser. A sentir...

Tormentas infinitas. Mares siempre agitados. Huracanes violentos que arrancaban cada teja de los tejados. Todas esas circunstancias envolvían cada segundo la vida de aquel chaval.

Refugiarse en el búnker de seguridad, herméticamente sellado, era normal para él. Desde pequeño lo acostumbraron a hacerlo. Para protegerse, le decían.
A veces la tormenta realmente azotaba cada ventana de su casa. Pero más adelante, llegó a preguntarse si realmente los cristales estaban vibrando de verdad o era su imaginación, tremendamente mal acostumbrada. Le daba igual. El refugio estaba ahí. Lo protegería. Si era su imaginación o no, no era problema suyo. Ahí estaría seguro.

Así fue viviendo cada día. Sucumbiendo ante aquellos fenómenos naturales que enturbiaban su mente. Metiéndose, cada vez más, en el barro que la tempestad dejaba a la mañana siguiente, cuando algunos débiles rayos de sol osaban traspasar aquella barrera nubosa que no le dejaba ver el azul del cielo.

"¿Cómo será?" Se preguntaba a veces. Solo cuando los relámpagos disminuían un poco el atronador zumbido al cortar el cielo permitiéndole que pudiera volver a oír su voz dentro de su propia cabeza. "¿Será tan vivo como dicen? ¿Será verdad que con solo observar ese color azul podrás empaparte de tan fuerte esperanza?" Pero en seguida volvía a sonar el trueno. Y rápidamente aquellas palabras volvían a perderse en el interior de aquella alma, que, poco a poco, iba cambiando su visión al blanco y al negro. "Da igual. Solo un corazón puede salvar a otro corazón. Y no veo mas corazones por aquí..."

Cuentan que a veces, cuando un alma se siente enloquecer, cuando siente que comienza a disolverse en la nada infinita, cuando realmente es consciente de que se están empezando a soltar los hilos que la sujetan al cuerpo al que dota de emociones y sensaciones...grita. Son gritos que solo otras almas pueden escuchar. Lamentos inaudibles para el oído humano.
Pues bien. Aquel día en el que el chico abrió sus ojos y al bajar de la cama el agua le cubrió hasta la barbilla impidiéndole casi respirar, su alma gritó.

No hay medicinas para el dolor de alma. Nada tangible ni concreto. Pues lo que la hiere son golpes que no podemos ver, por lo cual, no podemos esquivar. Cuando un golpe invisible atraviesa las células de tu cuerpo y hace que todo tu espíritu vibre, estás jodido. La herida, de la cual no serás consciente al recibirla, irá abriéndose cada día más.

Así dicen que estaba el alma del joven que nos atañe. Y dicen que su lamento llegó tan alto, tan lejos, que traspasó los límites del espacio y del tiempo... Pero la desesperanza no nos deja suponer hasta donde llegó aquella suplica...o si tan solo se perdió, como tantas otras, en los confines del vacío...

Amanece... El chico que nos compete pone un pie desnudo en el suelo esperando a recibir el frío inmisericorde del agua que lo cubre. Pero no siente ni agua ni frío. La comisura de sus labios revive un gesto, apenas imperceptible, casi ya olvidado: una pequeña contracción. Ligerísima.
¿Negro? No, hoy no quiere ropa negra. Ese color ya casi impregnado en su piel. ¿Gris, quizás? Tampoco. Nunca ha sido partidario de las medias tintas. Busca, pero no conoce más colores en su armario. A pesar de todo, ahí está. Un pequeño destello azul bajo aquel manto de oscuridad.
No recuerda haber visto esa camiseta azul ahí. Pero de repente siente curiosidad. Se la pone.

Es al salir a la calle cuando la sorpresa recorre todo su ser. Espera lluvia, como cada día. Pero las nubes hoy no son tan negras. Grises, igualmente tirando al blanco. Avanza, pues. No sabe donde, pero algo le guía con más seguridad de la acostumbrada. Sus pisadas, esta vez, emiten algo de sonido.
Es entonces cuando descubre eso que lleva tantos años sin ver. Mira al suelo y ve una silueta negra anclada a sus pies. Una prolongación de los mismos. Una prolongación de él. Una silueta oscura que calca cada uno de sus movimientos: su sombra.

"Mi sombra... si hay sombra es por que..." No se atreve. No, no puede ser tan bueno. Debe haber algún truco, no puede.... ¿o si? "hay sol..." Se sorprende alzando lentamente la cabeza. Allí está. Aquella esfera amarilla que le obliga a entrecerrar los ojos al alzar la mirada. El sol, solapado en un cielo azul. Maravillosamente azul.
Entonces los músculos de su cara vuelven a recordar su antigua función. Sus labios se curvan en un gesto curiosamente feliz.

A lo lejos una sonrisa. Una increíble sonrisa adornada con un negro y largo cabello trenzado se acerca con paso seguro. Sabe a donde va. Un alma radiante. Siempre sonriente.
Eso es lo que necesitamos para despejar nuestros cielos nublados y destruir aquellos refugios indestructibles...

Esa sonrisa...

12 ene. 2014

Luna y Dos. Una luna y muchas ilusiones.



"Una luna de cuento. Una luna que ilumina los senderos. Una luna grande y encendida, que parece que guía tu propio destino."

No es así exactamente, pero todas las referencias a la luna que hay vienen a decir eso. Vienen a imaginarte una luna enorme detrás de la torre de un castillo, bañando con luces de plata el sendero que recorre la colina que da hasta el puente levadizo que protege la fortaleza.

Así es la luna que te imaginas en Luna y Dos, el texto escrito por Israel de la Rosa que, un servidor se dispone a afrontar, en breve, para probar suerte en el gran mundo de las pequeñas obras.
Así sí da gusto empezar un año. Emprender un proyecto como este, pequeño pero lleno de ganas e ilusión con toda esta gente que forman Mimamos Producciones, hace que pienses que comenzar así el nuevo año es algo alentador. La primera vez que empiezo tan pronto con una expectativa así, a corto plazo, tiene que ser un buen augurio. Los dioses me han escuchado y los dioses han actuado. Gracias Zeus. Gracias Odín. Lancemos una alabanza a Jupiter Óptimo Máximo, oh, todo poderoso...

No, ya coñas a parte. Tener algo así y tan cercano en el tiempo hace que creas que este año puede ser un buen año. Y digo cercano porque, si todo marcha como tiene que marchar, el 31 de enero pondremos en marcha la recreación de dicha luna para que, todos vosotros, podáis imaginarla tal y como es.

Aprovecho para invitaros, oh, queridísimos lectores que leéis, (ralga la vedundancia) a la Sala Trovador, allá por Huertas, todos los jueves de febrero, pues allí estaremos.

Os dejo con la sinopsis con la que el autor nos quiere presentar la historia:





"Una Luna y dos desconocidos. Una Luna y dos amantes. Una Luna y dos amantes conocidos que colorean con trampas y reproches su desdibujada relación de cartón. A la luz de Luna. Con la inocencia de dos."

1 ene. 2014

2014

Realmente no se me ocurre otra cosa mejor que hacer en la primera noche del año que escribir un ratejo por estos lares. Particularmente, 2013 ha supuesto un año insulso en mi vida. No me ha aportado nada malo ni nada bueno.
Leo en facebook que para la mayoría de vosotros ha sido un año malo, el cual queríais que pasara. Para mí, y salvando las distancias en cuanto a vivencias de cada uno de nosotros, ha sido un año que me ha dejado con una sensación inmensa de insatisfacción. Vale, no me ha pasado nada malo, gracias a Dios, pero tampoco bueno. Ha sido un año normal, en el que he sobrevivido y he trabajado (vale, viendo como está el panorama puede parecer egoísta por mi parte).

Anyway, no todo ha sido indiferente. He grabado una película, cuya experiencia me ha hecho crecer como actor, (y crear una tolerancia de mi cuerpo al frío que no es ni medio normal...) y claro está he añadido nuevas almas y fortificado otras buenas en mi vida. Almas que serán importantes. Pero a pesar de todo, haciendo un balance general, 2013 es un año que podría haber estado, o no, en mi vida sin haber hecho grandes cambios en mi persona. Como decimos en mi pueblo, "ni fú, ni fá".

Espero que este recién estrenado 2014 aporte algo de chicha. Estoy seguro de que lo va a hacer, es verdad. Pero también lo es que estoy casi seguro de que este tampoco va a ser mi año. Va a serlo 2015, por lo que deduzco que esté será un año de transición hacia dicha notable mejoría en el que va a haber muchas cosas buenas.
Para empezar, comenzamos con un ligero cambio. Es el segundo año que paso la Nochevieja en Madrid. Y tengo que decir que ha sido... diferente. Rara, en el buen sentido de la palabra. Sorprendentemente es la primera entrada de año que después de zampar las doce uvas de la suerte me pongo el pijama, (bueno, realmente lo correcto sería decir que me quedo en calzoncillos). Y es es momentos como este en donde empiezas a comprender que ya no eres aquel jovencito con un grupo de amigos, también jovencito, que se apropiaban de cualquier excusa para romper la noche (y unas cuantas botellas de alcohol), más a nuestro favor en una noche como esta. Y piensas en que esas noches quedan ya tan lejos que no sabes muy bien si de verdad existieron o no. Porque, tal y como ves el panorama, no sabes si pensar si esos amigos, y tú mismo, sois los mismos que, antaño, arremetían contra los dioses de la fiesta y las ninfas del ron.

Ya no es lo que era. Ya no somos lo que éramos. A pesar de que myself soy el más parecido a aquella sombra de dicha ilusión..

Hasta aquí mi primera y última (ojalá) queja del 2014. Ese será uno de mis propósitos de nuevo año: ser menos quejica. Así que volvamos al optimismo, que también, claro está, lo hay. Sé que todo eso que se añora volverá. Si no es ahora, lo será después. Lo sé. Soy una persona social y me gustan las reuniones por fechas importantes. Cuanto más gente, mejor. Volverá.
Me gustan las risas en cadena. También volverán. Adoro el recordar las anécdotas. Volverá. Y por supuesto, me encanta creas situaciones que el día de mañana se convertirán en anécdotas. Obviamente, volverá.

Sí, señor. Todo lo que deseemos volverá. Porque se va acercando la magia con cada año que pasa, (el 7 se acerca...) aunque, a fin de cuentas, la magia no existe. La creamos nosotros.

De todas formas, no recomiendo hacer mucho caso a este personaje. Posiblemente estoy embriagado de las típicas emociones que te crea entrar en un nuevo año, (y más cuando no estás de fiesta con alcohol en la sangre para evitar darle uso a la mollera)

Así que nada, chavales, os deseo a todos un 2014 lleno de sorpresas, alegrías y objetivos cumplidos. Sueños alcanzados, deseos superados y metas más grandes a las que aspirar. Optimismo, buenas ideas y madurez personal. Fuerzas para aguantar, paciencia para no desesperar y sapiencia para las decisiones que tengáis que tomar. Os deseo, de corazón, un año repleto de magia. Pero magia de la buena, de la que acelera el corazón inyectándote sobredosis de felicidad con cada latido del mismo.

De mi puño y letra queda escrito esto. Para todos, y cada uno de nosotros, que nos propongamos, en este nuevo año, alcanzar el máximo grado de felicidad al que podamos aspirar.

A los que seguís conmigo, no me cansaré de compartir momentos buenos o malos. A los que estáis por llegar y aún sois sorpresa para mí, está claro, mis brazos ya están abiertos y esperando. Y a los que ya no seguís en mi vida... pues iros a tomar por culo... ¡en Navidad!

Feliz año, pequeñajos y pequeñajas.