11 abr. 2014

Por ti, un pirata soy.

Tendría que surcar los siete mares para encontrar otra sirena como tú.
Tendría que beberme toda el agua de los mismos para mirar, una por una, en cada caverna submarina para descubrir dónde moran cada noche tus sueños y poder hacerlos realidad.
Por ti sería un pirata que me dejaría embaucar por tu canto. Luciría parche y pañuelo y dormiríamos cada noche en una isla distinta del Caribe mientras, desde la cálida arena blanca, contemplamos las constelaciones que nos invitan a imaginar una locura para cada día. Después, por la mañana, arrancaríamos el ancla de lo más profundo de nuestro corazón para seguir surcando las maravillosas y cristalinas olas que se mueven al unísono con tu brillante pelo.

Por ti sería un pirata que no bebería ron, pues, mientras me dejes beber cada noche de tu alma mi sobriedad estará intacta.
Bajaría hasta las profundidades del océano y robaría el tridente a Poseidón, Señor de los Mares, para ofrecerte una prueba de mi honor.
Saquearía cada taberna, cada mercado para poder comprar una isla hecha de estrellas de mar y luciérnagas para que, mires donde mires, el color sea parte de tu vida.

Por ti, sería el capitán del Nautilus y haría no veinte, sino cuarenta mil leguas de viaje submarino.
Sería un pirata. Un valiente pirata enamorado. Y tu serías la princesa de mi barco, y ni el fuerte tentáculo de un kraken podría arrancarte, nunca, de mi lado.
Nuestras manos guiarán juntas el timón de nuestro destino, aventurándonos hacia cataratas de pasión que nos harán caer en picado hacia las fauces de la lujuria.

Tendría que robar todas las estrellas de la noche para que nos contemplemos en la completa oscuridad del mundo. Solos tu y yo. Con un barco encallado en la orilla para recogernos en cada amanecer.
Tendría que ser un pirata, si tu me lo pides, cuya bandera no fuera una calavera sobre un fondo negro. Si no una sirena sobre un fondo blanco.Y nadie se reiría, mas sabrían que, en dicho barco, mora un ser tan fascinante que inculca un poder sobrenatural al capitán del mismo. Todos nos temerían.

Por ti soplaría hasta hacer desaparecer la niebla que cubre nuestro mar para que, siempre, puedas ver, limpia y claramente, hacia donde vamos, hacia donde te llevo. Todo claro. Todo cristalino. Como las escamas que cubren tu alma.

Por ti bucearía, a pleno pulmón, para recoger todas las lágrimas que has dejado en forma de perlas en el fondo de mar. Pues una lágrima no vale la pena si no es de felicidad.
Llegaría hasta las mas profunda sima para encontrar el mayor tesoro que un hombre puede encontrar: tu sonrisa.

Por ti sería un pirata. Por ti sería tantas cosas que no me da tiempo a imaginar. Pero sin ti solo soy un hombre. Un hombre indagando en la manera de encontrarte...