30 sept. 2014

Quinta parada: Aloha y Mahalo, Hawai'i

Realmente estoy en el avión rumbo a San Diego escribiendo en papel. Ya lo pasaré cuando llegue ( y eso hago ahora mientras espero que pase esta noche en una casa en Los Ángeles, al lado del aeropuerto para coger mañana el vuelo de vuelta)

Dejar Oahu ha sido, quizás, lo más triste. Es la parte del viaje más lejana a España y, por eso, a la que hay más posibilidades de no volver.
Aunque, la verdad, espero y deseo volver... Pero para estar mínimo tres semanas recorriendo dos o tres islas.
Sé que la isla de Oahu es la menos impresionante de todas y las más "civilizada". Sé que que el resto de islas son más increíbles y esta más arraigada la verdadera cultura hawaiana. Pero, al fin y al cabo, ir a Hawaii no estaba en mis planes originales y tampoco me iba a poner tiquismiquis puesto que es a la que es más fácil ir.
Aún así, he visto paisajes y playas en las que nunca me había imaginado estar. Lost venía a mi mente a cada rato.

Quizás me vengo con la sensación de que me ha faltado ver más cosas sobre la cultura y la vida allí. Quizás debería haber ido al Polynesian Culture Center, pero es que joder! La entrada en condiciones eran como $100 y pico y además estaba bastante lejos.

Me lo apunto para tener pendiente un viaje a Big Island que es la isla más grande. La isla propiamente llamada Hawaii. Una de las menos americanizadas y con los paisajes más bonitos y contradictorios que puedes encontrar: playas de arena negra, ( pero negra brillante); volcanes eructando lava en el Parque de los Volcanes... Iré, iré.

Honolulu esta llenó de japoneses. El 85% de la gente que ves por la calle son de rasgos orientales. Ya sean habitantes propios de la isla, que son muy morenos de piel; o los turistas japoneses o coreanos.

De verdad que he estado en sitios increíbles. Empezando por Pearl Harbor. Estar allí me hizo estremecer. Es fácil imaginarse aquel día de diciembre del 41, a las 8 de la mañana, con el cielo lleno de aviones japoneses lanzando bombas y misiles. Explosiones por doquier y soldados americanos corriendo apenas despiertos, sin saber si quiere que estaba ocurriendo...
Ver el documental que te ponen e ir en barco hasta el USS Arizona ( uno de los barcos que hundieron cuyos trozos sumergidos puedes ver aún) y ver el memorial con los nombres de los que allí murieron...
De verdad que me hizo soltar alguna lágrima... También es cierto que te cuentan toda la masacre. Pero no te cuentan lo que hicieron ellos, meses después, como represalia...

Lugares como el Diamond Head o Lanikai, cuyas vistas nunca olvidaré. Lanikai, sin duda, mi sitio favorito. Tanto la subida a las colinas como su maravillosa playa.

Waimea Valley. Un auténtico bosque a revosar de flora exótica... Un lugar donde han grabado infinidad de películas y series (lost!! 😍)

Haleiwa, un pueblo totalmente dedicado al surf, en North Shore, que es la zona de la isla en donde las olas llegan a alcanzar, en invierno, hasta 8 metros.

En general, ir conduciendo ya es una pasada. Ver esas montañas verdes... Esas crestas volcánicas tan abruptas que parece que han sido recortadas por un niño pequeño... Mirar al frente y ver una playa increíble y volverte y ver esas formaciones rocosas... Ese es el encanto de Hawaii...
Playas como esas, y quizás mejores, las hay en el Caribe. Pero el mirar atrás y ver esas creaciones volcánicas, mirar a los lados y ver islas tan disformes... Eso sólo lo tiene Hawaii y sus volcanes.

Quiero volver. No sólo por sus paisajes... Quiero volver a sentir eso. Ese espíritu ancestral quepuedes respirar cuando sales de la ciudad... Quiero empaparme más de él.

Realmente sientes ese espíritu del Aloha del que tanto hablan. Es difícil de explicar, pero esa sensación de bienestar, esa paz... Como si conocieras a todo el mundo. Como sentir que la tierra, propiamente dicha, te está aceptando allí. Aloha es una palabra fascinante, llena de significados y de emociones...
Mahalo; E komo mai... Son palabras tan bonitas y gratificantes...

Aloha es Hawaii...

Aloha, Oahu. Mahalo por compartir conmigo esas sensaciones...

24 sept. 2014

Cuarta parada: Hi and bye, San Diego

Cuesta escribir sobre San Diego cuando ya estas en Honolulu... Pero ahí voy!
Ha sido la parada que menos ha durado, apenas he estado casi tres días, así que no he visto mucho. Realmente no es una ciudad que tenga muchas cosas fascinantes para ver. Es una ciudad que tiene cosas para disfrutarlas. Quitando Oldtown que es una zona en donde tienen recreado prácticamente un pueblo del oeste con, básicamente, productos mexicanos, las demás zonas para visitar son playas o actividades cerca de la playa. Estuve en Seaport Village. Como su nombre indica es una pequeña Villa llena de plazas, junto a la bahía, en las que hay restaurantes y tiendas de muchas cosas. Si habéis visto el video que subí, veréis que en cada plaza hay música muy californiana en vivo y en directo. Esa zona se comunica directamente con el USS Midway. Un portaaviones que formo parte en campañas contra Japón en la Segunda Guerra Mundial, en la guerra de Vietnam y la Operación Tormenta del desierto. Ahora lo han retirado y lo han dejado como museo. La entrada vale 20$ pero merece mucho la pena. Tiene una audio guia que dura casi tres horas. Además de ver el bicho por dentro, la plataforma de despegue y aterrizaje es increíble. También tienen una cantidad inmensa de cazas, helicópteros y demás aviones. Justo debajo del enorme barco está la estatua de esa foto que todos conocemos, el marinero recién llegado de la II GM y la enfermera. La estatua es muy grande también, y como no, cientos de turistas la rodean.
Escuché la historia. Por lo visto cuando acabò la guerra, la flota que surcaba Japón volvió al continente, a San Diego. Todo el mundo fue a recibirlos con una alegría inmensa por el recién llegado mensaje de que la guerra había acabado. Este hombre y esta mujer, por lo visto, se miraron y se gustaron, no se conocían. Supongo que el éxtasis hizo el resto y se fundieron en ese beso que un fotógrafo inmortalizó. Cuando se supo de la identidad del marinero ya había muerto.

La presencia militar es muy fuerte. Allí tienen la flotilla del Pacífico. Desde ahí se gestionan todas las campañas técnicas militares hacia el océano. Con lo cual, puedes ver cientos de barcos de guerra atracados a lo lejos.

También estuve en otra playa que no recuerdo el nombre pero que estaba también llena de atracciones e incluso nos montamos en la montaña rusa que había. Si algo me queda claro es que a los americanos les gusta poner cacharros y luces cerca del agua.

He estado alojado en el campus de la Universidad de San Diego. Más que un campus es una ciudad. Tanto por las dimensiones y expansión que tiene, la cantidad de edificios construidos, y como por los miles de estudiantes que deben vivir ahí.
Las instalaciones son increíbles. Y tienen canchas y campos súper bien montados para todo tipo de deportes.
No me extraña haber visto los cochazos que se manejan. Si pueden pagarse la estancia ahí, un coche así es lo de menos...
Suelen ser bastante aplicados, la verdad. Se pasan el día entero estudiando. Eso si, cada sábado hay una House Party en alguna casa. No me extraña que se les vaya la pinza el finde... Porque entre semana sólo estudian y hacen deporte. Imagino que el peso de lo que cuesta recae sobre sus conciencias... Muajajaja.

Lo que destaco de esta ciudad es la tremenda facilidad que te da para vivir una vida muy buena. El tiempo y el sol ayudan mucho. Las actividades que puedes realizar en la playa son infinitas, y quizás, la cultura playera californiana sea allí más fuerte.

No lo sé. Sólo digo que San Diego es una buena ciudad para vivir y ahí es muy fácil ser feliz. Lo que he visto de ella, me ha gustado.

Ahora estoy a doce horas menos de vosotros. Intuyo que aquí habrá muuuuchas fotos!

Aloha!!

20 sept. 2014

Tercera parada: hola y adiós, San Francisco.

"Si vas a San Francisco, asegúrate de llevar algunas flores en el pelo". Así empieza la canción de Scott McKenzie, que mismamente se llama San Francisco.
Yo las he dejado plantadas aquí, para que echen raíces y me hagan volver de nuevo.
Adoro San Francisco. Me ha enamorado la ciudad. Cada calle y cada cuesta.

A diferencia de LA, es una ciudad asequible para los turistas. Es fácil de andar y no es tan grande como NY. No hay problema por hacer el recorrido andando. Yo sólo he cogido transporte público para ir desde Oakland hasta allí. Eso si, el transporte público es caro de cojones. Mucho más que el de NY.
Las distancias aquí son mucho más cortas. Además es muy entretenido. Las casas son increíblemente bonitas. En serio, son preciosas. Y andar por la calle viendo esas casas y edificios similares es muy ameno. Y como ya comenté en una foto, y quizás sea lo que más te hace enamorar, es que, da igual donde sea, pero si te asomas a cada esquina, de cada calle, mires al norte o al sur, al este o al este, esa esquina te regalará una vista magnífica digna de foto. Ya sea una cuesta inmensa hacia abajo que acaba con unas vistas a un lado de la bahía. Ya sea otra calle con una cuesta tan empinada hacia arriba con una hilera de coches que parece que van a volcar. O ya sea con una vista lejana donde puedes otear toda la ciudad. San Francisco mola mogollón.
Subir a la colina de Twin Peaks, aunque infinitamente cansado, es una de las cosas más gratificantes que he hecho en este viaje. Además, el barrio humilde del Mission District se funde casi sin darte cuenta con el barrio de Castro, que, para que me entendáis, viene a ser el chueca de San Francisco. Súper bonito.
Mi parte favorita, sin duda, ha sido la zona de los muelles. La bahía es increíblemente bonita. Con los puentes a cada lado e islas a lo lejos. El muelle 39, por ejemplo, es otro circo sobre el agua, más aún que el de Santa Mónica. Además, hay infinidad de ferrys para llevarte a un montón de sitios.
Yo hoy he tenido mucha suerte. En el muelle 33 esta el embarcadero para ir a Alcatraz. Cuando he llegado había muchísima gente y un cartel que ponía: próxima excursión disponible 23 sep. He dicho "mierda" pero aún así he preguntado a uno de la taquilla que si, por casualidad, tenían una entrada por ahí perdida. He tenido tanta suerte que me ha dicho que una mujer vendía una entrada para el viaje de las 11, y eran las 10:40!! Al final he comprado la entrada por 20$ cuando en taquilla eran a 30$.

La famosa esquina de Haight con Ashbury, tan conocida por ser la zona donde más influencia tuvo el movimiento hippie, es una zona muy chula también. El ambiente y los locales son parecidos a lo que podría ser alguna zona de Malasaña, pero con hippies en vez de hipsters.

Otra cosa. En tres días, me atrevo a decir que he recorrido la mayoría de los barrios de la parte central y norte de la ciudad. Andando durante tantas horas estoy seguro de que he pasado por casi todos. Y quitando la zona cerca del ayuntamiento, en donde había un poco más de "desorden", por todos los sitios he ido andando completamente tranquilo y seguro. No me he sentido inquieto ni un sólo momento....

A pesar de todo, echo de menos el cuarto de John que tenía en Santa Mónica. Primero porque el cuarto era realmente acogedor y estaba tan cerca de la playa... Además la cama era enorme y súper  cómoda, no como ahora que estoy en el salón, en un sofá cama con más bultos que la espalda de un camello. No duermo bien, no. Además, el perro chico que tiene es un puto coñazo que no hace más que subirse a mi cama y es un puto pesao...cuando no está ella lo echo, pero no puedo hacer nada si está... Fucking perro... Pero bueno... La casa esta llena de plantas y de altares budistas con piedras y gemas, da mucha tranquilidad... Y lo más importante... Era de las cosas más asequibles económicamente que encontré aquí...

Anyway. Quiero volver a SF, pero con alguien y disfrutar de la ciudad también de noche y comentando las cosas... Reír con los sonidos tan bobos que hacen los leones marinos. Y tirarse ratos de charla en los embarcaderos de la bahía  y con unas vistas espectaculares...
Mañana me voy a San Diego, y estaré un día menos que aquí, hasta el martes por la mañana. Sigue siendo el mismo uso horario, eh?? 9 horas menos que en España. Y de verdad me apetece salir de fiesta mañana después de una tarde de playa. Si, me apetece.

Poco más chavales. Seguiré narrando las aventuras por América. Aún me quedan dos paradas más, y una de ellas es la esperada Hawaii.

Besos y quiérolos para todos los que lo lean.

16 sept. 2014

Finishing my second stop: The end of my route 66

Cuando llegas a lugares nuevos aprendes cosas. Cuando llegas a Santa Mónica te informas de que la famosa ruta 66, esa que recorre el país de este a oeste, acaba justo en el muelle. Te enteras también de que California pasa por una terrible sequía. De seguir así sólo podrán auto abastecerse de agua hasta 2020. Incluso en estados más puramente desérticos, como son Nevada, Arizona etc llueve más.
Aprendes también a saber que sin coche no eres nadie aquí. Y si encima no tienes gorra la has cagado...
No, en serio. El transporte público se basa en diferentes modelos de autobuses cuyos horarios de ruta se pasan por la misma zona donde yo me paso muchas cosas. Además, como ya he dicho más veces, las distancias son enormes, y calcular una hora de trayecto es normal aquí.
Que Los ángeles sea un condado con más de nueve ciudades y cuya extensión abarque demasiadas millas tampoco ayuda a llegar a los sitios rápido. Y todo ese condado es lo que nosotros conocemos como Los Ángeles, propiamente dicho. Para cada zona tiene autonomía propia con su ayuntamiento y su definición de ciudad.

No voy a enrollarme mucho. Como cuando deje NY, me invade un sentimiento contradictorio de dejar una ciudad a la que no se sí volveré pero me alivia saber que esto todavía no se acaba aquí.

Mañana cogeré un vuelo a San Francisco, un vuelo cortito de hora y media, y como dice la canción:
If you are going to San Francisco, be sure of wear some flowers in your hair...

No voy a llevar flores en el pelo, pero las llevaré puestas por dentro para entrar a la ciudad, dicen, más europea de América y que acogió todo el originario movimiento hippie de Norte América.

La vida en California se vive mejor. No estrés y no problemas. Playa, sol y deporte. Así vive todo el mundo, nos ha jodido! Y eso se nota en la gente y en lo agradable que suelen ser.

Hasta aquí mi despedida de la segunda parada de mi viaje y la primera en California, aún queda dos en este estado y una un poco más lejos.
Pero descuidad, seguiré dando envidia a través de instagram, Facebook y demás!

Buenos días, España. Buenas noches, California.

12 sept. 2014

Segunda parada: Santa Mónica (Los Ángeles)

Dicen que la vida en California se vive mejor. Doy fe. No creo que sea en todos los sitios de California, pero si, al menos, en las ciudades playeras colindantes a Los Ángeles.
El deporte y la diversión es primordial aquí. Todo el mundo va sobre ruedas: skate, patines, bicicleta... Y el que no corriendo. Toda la playa, que es enorme, por cierto, esta preparada para practicar deportes varios. Y el workout es normal verlo en las mismas.

La mayoría de edificios no levantan más de una planta del suelo. Dos, como mucho. Y eso pasa incluso en zonas interiores de LA. Son casitas súper graciosas y bonitas que valen una pasta. Ahora me doy centa, viendo esas casas y coches que lo que yo pago por lo estancia es justo y merecido. Más, si cabe, teniendo la playa a 10 minutos andando... La gente suele ser muy cordial y friendly, de hecho es normal que si te cruzas (sobre todo con mujeres) con alguien que pasea al perro te sonría si le miras a la cara.

Tienen muchos eventos locales a la semana. Ya conté lo los camiones de comida los martes. Y hoy sano de llegar del muelle donde todos los jueves hacen conciertos gratis. Es increíble la cantidad de gente que hay encima del muelle y en la playa. Una marea vamos....si queréis ver buenos cuerpos y chicas increíbles este es el sitio, of course! Jaja.

Hoy también he estado en Westwood, donde esta la universidad de UCLA. Me ha encantado y creo que, si tuviera que vivir aquí, intentaría vivir en ese lugar. Hay mucho ambiente joven y esta todo dispuesto para los estudiantes.

De ahí me he ido a Beverly Hills. A las famosas Rodeo Y Beverly Rides en donde pequeños boulevares franqueados por altas palmeras dan sombra a las lujosas tiendas del barrio. Lujo y glamour al alcance de pocos bolsillos.

Después mis pasos me han llevado hasta Hollywood Boulevard, al paseo de la fama. Y literalmente me han llevado porque he andando un buen rato. Aquí las distancias son enormes y abrumadoras. Al ser edificios tan bajos y calles tan amplias ves todo el camino qe te queda por hacer y el infinito al fondo. Así que muy alentador no es. Pero yo soy un campeón y he llegado. Con el cuello quemado, pero he llegado.

A diferencia de lo que dice mucha gente, a mi no me ha decepcionado. Me parece que hay muchas cosas para ver y entretenerte. Mucha gente disfrazada con disfraces muy currados que nada tienen que ver con los que hacen globitos en la Puerta del Sol de Madrid. De echo la mayoría son actores y actrices.

El Chinese Theather es muy bonito. Al igual que el Dolby Theather es muy normalito. También, como he dicho en el libro, necesitas varios paseos. Uno parar ver las estrellas del suelo y otro para ver las infinitas tiendas de souvenirs, los museos dedicados al cine y la gente pesada ofreciéndote tours por ahí. Eso si, ahí, todo es caro.

Todo esta enfocado al cine. Pero no al cine como tal de cara a la galería, sino al negocio del cine. Al interés que despierta el mismo a los viandantes que, dicho sea, para eso vamos a Hollywood, para estar más cerca de lo que tantas veces vemos en la TV y gastarnos el dinero ahí mismo.

En fin. La lección de hoy es que, Los Ángeles, con dinero, puede molar.

Buenas noches.

8 sept. 2014

Finishing my first stop: goodbye, New York.

Noche de domingo. Preparando todo para retornar mañana al JFK, esta vez para volar a otro nuevo destino, California. Más concretamente, Los Ángeles.

Nueva York me ha enamorado. Eso ya lo sabía. He visto todo lo que quería ver, y que mi bolsillo, claro está, me permitía. Quizás me ha faltado un día andando sin parar o dos más tranquilos. Pero estando sólo, creo que han sido los días suficientes. Más hubiera echado en falta ya compañía para seguir con la visita.

Me siento triste por tener que dejar esta ciudad. Si tuviera que volver mañana a Madrid lo estaría mucho más. Pero el hecho de seguir viajando hace que la tristeza se complemente con la emoción de visitar otro lugar. Diferente. Porque New York sólo hay una. Intuyo que Los Ángeles es una ciudad un un ritmo más pausado que New York. Que la gente no va tan ajetreada en el día a día. Que el sol y la playa tienen mucho que ver con eso. No lo sé. Dentro de un par de días, cuando empiece a pillar por donde va la cosa, os contaré. Pero necesito descansar. Llevo cinco días andando muchos kilómetros al día. Muchos. No sabéis lo lejos que está aquí todo... Pero es una ciudad tan bien hecha, con tan buena planificación arquitectónica, que no te das cuenta. Ya te avisan tu espalda y tus piernas de los km recorridos. Necesito unos días de playa y sol. De descanso y relajación. De no andar tanto. De verdad no podéis imaginaos. Las cosas que no he visto ha sido por falta de tiempo, no porque me haya quedado parado ni un instante. De hecho, una de las cosas pendientes ha sido el sentarme en un parque, sin prisa, y disfrutar, simplemente, de estar ahí.

Pero tengo que volver. Lo haré. Y será con alguien que también está deseando volver. Me quedan algunas cosas pendientes. Por ejemplo, tengo que encontrar, una a una, todas las estatuas repartidas por Central Park.

Lo que me ha quedado claro estando estos días por aquí, y creo que puedo generalizar porque, New York, creo, es la ciudad que mejor representa el espíritu americano, ( americanos de otros estados, no no os abalancéis sobre mí) es que a los americanos les encanta formar colas. Les encanta ocupar cualquier plaza para montar algo. Les encanta hacer memoriales por cada cosa. Magnificar. Esa es la palabra. Siempre desde lo positivo hablo. Les encanta el hecho de formar algo. Quizá ahí está esa magnificencia que tienen como país, en todos los sentidos. Quizás por eso son tan grandes como país ( y no me refiero sólo territorialmente) por ese dramatismo al que tienden en si día a día. Quizás por eso también despiertan el recelo en muchos otros países. No lo sé. Pero todo va unido, y tanto lo bueno como lo malo, hacen que USA sea lo que es hoy día, y Nueva York, es el claro ejemplo de esas medidas.

Volveré. Lo tengo claro. Es asequible además viajar dos semanas a Nueva York. Me ha encantado su diversidad. Su mezcla cultural. Esas raíces que en tantas direcciones corren a la vez... El culto a los parques. Hay muchas "squares". En la mayoría hay un apoyo incondicional al descanso. Hay una cantidad incontable de bancos. En la mayoría hay sillas y mesas para que los neoyorquinos puedan ocuparlas y comer. Eso, en España, no lo hay. Aquí, las facilidades que ponen para relajarse mientras comes rodeado de árboles, son muchas.

Bueno no quiero enrollarme más. Son las 11 de la noche y quiero dormir un poco. Mañana, cuando vuelva a conectarme, estaré a casi diez mil km. de España. Con nueve horas menos de diferencia en el reloj. Me será difícil pillaros.

See you in California!

Pd: estoy escribiendo con el móvil y no voy a releer todo lo que he escrito. Perdonarme si hay algún fallo o el diccionario me ha cambiado palabras.

Casi buenos días, spanish Friends!

5 sept. 2014

Primera parada: New York.

Casi tres días en Nueva York. Parece poco después de las caminatas que llevo en estos dos días.  El primero no lo cuento. Más que nada porque,  el taxista hindú,  cambió Gates por Eight, vale, era la primera palabra que decía en inglés, igual fue culpa mía.  Así que me llevórg un poquito más lejos de mi destino.

He de decir que,  Melissa y Agustín,  los anfitriones de la casa donde me quedo, son muy mirados y considerados y están para lo que necesite,  cosa que se agradece en situaciones como esta en donde ni es tu país ni tu idioma.

No he tenido jet lag porque aguante como un campeón el primer día.  Pero llevo dos en los que estoy infinitamente cansando.  (No son ni las 21 pero no creo que tarde mucho en acostarme) es porque me paso el día andando.
Ayer empecé la aventura en Wall Street. Fui hasta el ferry de State Island pero no lo cogí porque lo haré anocheciendo. Y de ahí empecél a subir por la calle Broadway. Tengo que decir que me encantó la iglesia Trinity y su cementerio, en donde vi lápidas del siglo 17. A lo largo del día,  fui subiendo todo hacia arriba hasta llegar, casi de noche,  a Times Square.

Fue un camino largo en el que encontré muchas cosas.  Chinatown no me gustó mucho. Olía muy mal y no me entraron muchas ganas de comer.  En cambio,  fui a Little Italy que está al lado,  y comí allí. Además me encontré con Bob Sinclair.
Seguí subiendo y descubriendo cosas. Union Square,  El Madison Square Garden. Hasta llegar, finalmente,  al punto por excelencia,  Times Square.  No sabría como explicar lo que sentí viendo tanta luz.  Tanto anuncio y tanta tienda inmensa.

Hoy he alquilado una bicicleta para recorrer Central Park. En mi inocencia he pedido tres horas. .. pobre.  En dos horas me he visto más que de sobra, me he muerto pedaleando y me he quemado al sol..me ha sobrado una,  literalmente.  Luego he bajado andando hasta Times Square,  pasando por Rockafeller Center,  la catedral de St. Patrick, que está llena de andamios por dentro y por fuera,  la Biblioteca Pública de NY,  que me ha encantado y el Bryan Park,  que también me ha encantado.

Como a las 5 he vuelto a Brooklyn,  a la Avenida Bedfort, en Williamsburg.  I love it! Sus sitios y sus happy hours, sus casas,  sus tiendas... es un sitio totalmente diferente A Manhattan,  but so bohemian,  so romantic. ..voveré antes de irme. Allí me he tomado dos cervezas.  Y ya estoy en casita.  Muy cansado.

En general,  NY es muy caro. Los precios que ves son si TAX (impuestos) y puede parecer asequible. Pero el precio final sube bastante cuando sumas el TAX y las propinas. Tienes sitios en los que comes pizza por un dólar, pero no puedes hacer eso durante un mes.

Otra cosa. Los yanquis no ganan para aire acondicionado. Sitio al que entras, sitio en el que echas vapor por la boca.

En general me está encantando esta ciudad, es la Meca del mundo. Tiene espacio para todos.  Da igual del estilo que seas. Del ambiente por el que te muevas, en NY hay sitio para ti.

No sé qué haré mañana.  Cuando levante la cabeza decidiré.  Ahora creo que voy al dormir. Pero puedo decir que ahora empiezo a asimilar dónde estoy. Y que esto solo es el principio de un viaje grande e importante. Estoy genial. Alucinado y   emocionado. Agradecido a todos aquellos que me animáis desde España, pues es verdad que aunque, en general esté hipermega bien, hay momentos en los que puedes sentir que te gustaría que hubiera alguien andando contigo para decirle algo en español... Aunque me he cruzado con muchos. No os podéis hacer una idea de cuantos españoles hay aquí de vacaciones. ..,

Mañana más y mejor.

PD: escribir con la tablet es una mierda y me tiene frito. ..