22 dic. 2011

[Escritos Navideños] El camino de la Navidad

Hoy estoy sembrado, así que he escrito un cuento corto, retomando la costumbre de la pasada Navidad, inspirado en el espíritu que nos abarca ahora. Es un poco triste, pero espero que os guste!


¿Qué es lo que se le puede pedir a un buen año? ¿Salud? ¿Trabajo? ¿Familia y amigos? ¿Amor? o tal vez... ¿dinero? Sí, eso fue lo que yo le pedí. Dinero, dinero, y más dinero. Y sí, me lo concedió. Todo el dinero que pude desear. Solo a cambio de una cosa. De todo lo demás. Familia, salud y amigos. Y, claro está, amor. Todo eso es lo que perdí con mis deseos ambiciosos. Todo, para ganar dinero y soledad.
Fue hace siete días. La víspera del 24 de diciembre. Me di cuenta de que no tenía ha nadie con quien cenar esa noche tan señalada. Tú habías dejado de hablarme tras la muerte de mi padre hace ocho meses, cuando, después del día de la firma del gran contrato millonario él se decepcionó tanto que las lágrimas le impidieron ver con claridad la carretera. Mi madre había perdido la cabeza desde entonces, y solo la había visitado en dos ocasiones en ese tiempo. Por primera vez en este año abrí los ojos a las necesidades básicas del ser humano. Y no. El dinero no está entre ellas. Es algo que anhelamos cuando no lo tenemos. Es nuestra meta. Nuestros sueños pasan por ser ricos. Es la codicia del ser humano en general. Pero el dinero es un invento. Antes no existía, o no de esta manera, y la gente era feliz teniendo una familia.

La noche de Nochebuena fue un gran pesar para mí. La conciencia me atacó toda la noche. Meses atrás apenas fui consciente de la muerte de él. Un incómodo sentimiento que apenas duró una semana, pues mis negocios impedían la calidez emocional en mí y no hice nada por evitarlo.
Mientras las familias cenaban juntas y disfrutaban de una noche especial, mis piernas me llevaban por el centro de Madrid. Sin rumbo. Lamentándome de por qué había elegido ese camino. Pasaba bajo las estampas navideñas que hacen de Madrid una de las ciudades más bonitas. Pasaba junto a las desiertas pistas de hielo. Junto a los grandes árboles llenos de lucecitas que adornaban las céntricas plazas. Todo a mi alrededor era Navidad. Menos yo.
Fue entonces cuando, dentro de mí, un deseo se alzó hacia el cielo sin proferir sonido al aire. Deseé que el tiempo volviera atrás. Deseé, crédulo de mí, poder tener una nueva oportunidad para tomar el camino correcto. Deseé volver a pasar la Navidad con la familia a la que tanto añoraba en ese momento. Simplemente, quería volver atrás. Y la realidad es que nada de eso es posible. Lo hecho, hecho está.
Pero entonces ocurrió algo raro bajo el gran árbol de Navidad colocado en la plaza de Sol. Recuerdo como una voz grave, vigorosa y llena de amabilidad y sinceridad penetró en mi interior. Pero no había nadie a mi alrededor. Había dicho. Pensé entonces que la amargura estaba trastornándome. Me giraba buscando su procedencia y me tapaba los oídos para dejar de escucharla, pero la voz estaba mucho más dentro de mí. Continuó, Y la voz se fue. Dejando un rastro como perdiéndose en la lejanía de mi alma.

De verdad no sé que me pasó por la cabeza. Una paranoia, tal vez. Esa tristeza profunda que me consumió, y bueno, me consume aún. En unos minutos las campanadas darán lugar a un nuevo año. Un nuevo año que he decidido no vivir. Mira, ya suenan los cuartos...
Por eso te escribo esto, hermano, para pediros perdón por todo el daño que os he causado. Por todo el egoísmo que ha roto a esta familia. Y para decirte que, como hermano mayor, siempre velaré, esté donde esté, de ti. Mamá...Bueno, aquí solo se me ocurre dibujar lágrimas, pero no dibujo bien, ya lo sabes. Realmente no sé que decir respecto a esto, porque si no pude conseguir que....
....
....

- Señor Romero, señor Romero ¿está bien?
De repente la luz de la habitación penetró en los ojos de Darío. Fue como si acabara de despertar. Por un momento olvidó donde estaba y no recordaba que había pensando hace dos segundos. Fue consciente del bolígrafo en su mano.
- ¿Está bien?- volvió a repetir el señor de traje que estaba frente a él, al otro lado del bonito escritorio. Darío reparó en el.
- S..sí. Solo que..- acertó a decir el joven.
- Bien- interrumpió el hombre- entonces, estaba a punto de firmar.
Darío se quedó pensativo durante un corto tiempo. Miró, al cabo, a los ojos desafiantes del empresario.
- No.
- ¿Qué dice?
- Que no voy a firmar.
- Si estaba a punto de hacerlo- El sudor comenzó a brotar de sus sienes.
- Pero ahora no lo voy a hacer.- Y se levantó de su asiento sin dar lugar a réplica.

Salió del edificio con una sonrisa en su cara. No sabía por qué, pero sentía que había hecho lo correcto al negarse a aquel acuerdo. Sentía que era el camino correcto. Y, con esa renovada felicidad, se acercó al Passat que había al otro lado de la calle y subió al asiento del copiloto dirigiendo una mirada cómplice al conductor.
- Al final ha ido bien, papá.
En ese momento, a Darío le pareció oír tres grandes risotadas perdidas en la lejanía. E, inconscientemente se dudó si estaban en plena Navidad o si realmente estaba recién entrada la primavera...

[Minuto a minuto] Una vez más, Navidad...




Bueno, bueno. Como todos los años por estas fechas, vengo a escribir prácticamente lo mismo del año pasado. Pero como nadie se acordará, da igual. xD
Estamos a día 22 de diciembre. Ya ha sido el sorteo del Gordo, del que por cierto, no he pillado más que un reintegro. Así que para mí, oficialmente, ya es Navidad. Ya se ha repartido hoy ilusión. Y la ilusión es el fundamente básico de la Navidad. Desde hoy, en el que miles de personas han disfrutado de una increíble sorpresa con los niños de San Idelfonso, hasta el mágico día 6 de enero, en donde S.S. M.M. Los Reyes de Oriente derrochan ilusiones y sonrisas a millones de niños. Sin olvidar, por supuesto, el gordito barbudo y bonachón que descenderá por millares de chimeneas dentro de dos noches, el 24.

Época de reencuentros familiares. Tiempo en el que hijos y padres y hermanos y primos vuelven a casa. Días en los que el simple hecho de andar por la ciudad con tantos adornos, luces y abetos siendo partícipes de este "escenario" hacen que salgas con otra predisposición a la calle, con una sonrisa en la cara. Semanas en las que oír los clásicos villancicos de toda la vida, los villancicos rocieros tan oídos en mi tierra, hacen que recuerdes años anteriores en los que has disfrutado de estos días clave junto al fuego de la chimenea rodeado de las mejores personas. Todo eso es la Navidad. Todo eso es ilusión. Navidad es ilusión.

Es época de determinadas películas. Eduardo Manostijeras; Pesadilla antes de Navidad; Solo en casa; Las Disney, como no; El Señor de los Anillos, que ya va siendo un clásico en las cadenas de televisión cada Navidad; y, por supuesto, no hay que olvidarse de esas películas chorras, comedias tontas americanas, pero que están llenas del tan famoso espíritu navideño, como la tan volteada "Un papá en apuros".

Es tiempo para recrearse viendo fotos navideñas de Nueva York. Para mí, al pensar en una Navidad especial, la imagen que mejor la representaría sería esta: Times Square inundado de luces y letreros, el Rockefeller Center con ese gigantesco árbol y su pista de patinaje. Las calles cubiertas de nieve con esos jóvenes andando por ellas con gorros en la cabeza y los abrigos subidos hasta la barbilla, y como no, la voz de Frank Sinatra con sus conocidos villancicos tan... neoyorquinos... No renuncio a pasar una Navidad allí. De hecho, es una de mis cosas pendientes. No solo el visitar esa ciudad de ensueño, sino disfrutar de una Navidad en ella.

Para finalizar, quiero desearos a todas y todos una Navidad increíble, llena de alegrías e ilusiones. Yo por mi parte pasaré este fin de semana por mi tierra. Intentaré aprovechar esos días al máximo con mi gente. Aunque tengo tantas cosas que hacer en tan poco tiempo que no sé como me voy a organizar. Ouch! Pero lo haré. Necesito evadirme de tan pesada carga que ya describí en el post anterior. Jiji. Sí, sigo quejándome. Así que nada, majos. Feliz Navidad.

Feliz ilusión.

PD: A los que no les gusta la Navidad, que se jodan! :p

8 dic. 2011

[Actualidad] Repasemos...

Por aquí estamos otra vez, volviendo a escribir en una fecha cercana a la Navidad, y, no sé si es debido a eso, precisamente, sumado a un último mes un tanto debilitado en cuanto a ánimo se refiere, por lo que llevo días embutido en una morriña constante. Una añoranza diaria, podría decir, de épocas pasadas y, por supuesto, mejores.

Repasemos. Es cierto que la proximidad de estas fechas tan emotivas y familiares (en las cuales ya adelanto me toca chuparme aquí en Madrid por completo) hace que a todos se nos enciendan las "gadcheto-emociones". Como ya he dicho, eso, sumado a un mes sin apenas vida social, eso que conocemos como: de la casa al trabajo y del trabajo a la casa. Eso es lo que me pasa a mí. No solo un madrugón del carajo cada día, que eso no es madrugar, es trasnochar, sino que además, once horitas diarias de curro, casi nada. Eso es el causante de que últimamente esté un poco "oscuro" y meditabundo. Apenas tengo tiempo para salir por ahí porque tengo que acostarme pronto. Apenas puedo ver mis tan añoradas series por largos períodos de tiempo. Y sobre todo, algo que me flipaba hacer: no puedo acostarme a las 4 de la mañana realizando tales visionados.

Pero bueno, no todo pueden ser quejas. Es cierto que tengo varios soplos de aire fresco. He conocido a bastante gente nueva en este último mes, gente con la que he conectado muy bien, con la que he podido pasar ratos agradables. Y además me he acercado más aún a gente ya establecida en mi vida. Y eso, como en Facebook, me gusta.

Cambios en la vida cotidiana. Que pena que unos se vayan y otros se hayan quedado. Sí, es odioso ya lo sé, pero c`est la vie.
Puedo decir también que el estar inmensamente puteado hace que pueda seguir en Madrid intentando conseguir lo que quiero. También lo sé, tengo muy pocas horas para eso, pero menos da una piedra. Y, para más inri, eso hace que pueda permitirme caprichitos como los dos o tres pequeños que ya me he pegado, ejem ejem. :D.

Pero tranquil@s, no os preocupéis por mí todos a la vez. Llevo algo más de un mes así y aún no estoy ingresado en ningún sitio. Nada más hablo solo de vez en cuando, pero nada preocupante. Me amargo, llegan mis soplos de aire fresco y me recupero. Me amargo, aire fresco y me recupero. El ciclo de la vida. Aunque no el del Rey León precisamente. Por cierto, musical al cual quiero, loca locamente, ir. E iré. Si el trabajo y mi aún existente cordura me lo permiten. Ah, y la gente que quiera dejarme alguna entradilla disponible en taquilla. Que luego estamos en crisis, nadie tiene un duro pero bien que se gastan entradas de mínimo 60 € (agotadas hasta marzo) para ver un musical. Qué hipócritas somos, mare mía.

En fin,volviendo Perico al torno. Esto también me ha permitido un lujazo. Ir dos veces en una semana al cine. Sí señores, así de acomodado puedo vivir ahora mientras estoy puteado. Puedo ir a ver, en una misma semana, Amanecer y el Gato con Botas. Lo siento por aquellos envidiosos. Y ojo, pretendo en esta que viene ver In Time y Happy Feet 2. ¡Esto es ya la locura madre!

Nada, eso. A veces me gustaría volver a esas épocas en las que puedo decir que he sido medianamente feliz. Como cuando estaba en Arte 4 con la diplomatura. Tenía mi trabajito mañanero y entre semana que me permitía subsistir, tenía mis clases en las cuales era feliz y tenía mis findes libres y mis noches trasnochadoras enganchado a una y otra serie. Ahora ni sé cuando podré pasar un par de días en mi Tierra.

Así que voy a dejarlo ya, voy a dejar de quejarme, que últimamente no hago más que queja tras queja. La mayoría con razón. Pero a nadie le importan las quejas personales de los demás, ¿no? Así que voy a intentar tomarme la vida, durante esta etapa y dure lo que dure, con filosofía. Intentando atraer cosas positivas y en mi beneficio, como dice El Secreto, e intentaré transmitir buena energía en estas fechas tan señaladas con ayuda de mis "soplos". Pero eso sí, también dejaré la puerta abierta a esas añoranzas que me están abrumando últimamente. Esos recuerdos de la infancia, de hace dos, tres o "x" años y esas etapas que viví con felicidad, pues eso es lo que me hace recordar que hay vida después de esta etapa.

Así pues, ánimo, myself...

1 sept. 2011

[Minuto a minuto] Hasta siempre...

¡Diez mil visitas! Y en poco más de un año. No está nada mal, ¿no? Por ello voy a retomar la escritura con un post muy especial para mí, ya que este va a ser una despedida. Una despedida de esa que me ha visto crecer; que guarda junto a mi cientos de recuerdos de mi infancia; esa que me acoge cada vez que vuelvo y me ofrece un techo bajo el que estar seguro. Esta es la despedida de mi casa, la que, hasta ahora, ha sido mi hogar.

Por motivos familiares y personales se ha tenido que vender. Y bueno, aún sigo aquí, pero en pocos días volveré a la rutina del invierno y me despediré para siempre.

Seguro que no soy el único que siente aprecio por su hogar. Y es que cuando has pasado la mayor parte de tu vida bajo las mismas cuatro paredes, realmente piensas que en ningún otro sitio podrás estar tan seguro y tan a gusto como lo estás ahí. Y fue en el año 93 cuando recalé aquí, con apenas seis años, y hasta ahora.

Podéis imaginar, infinitos recuerdos y emociones a lo largo de las diferentes etapas de mi vida. Aún recuerdo cuando el salón tenía la disposición anterior a la de ahora, siendo solo un crío. Me encantaba despertarme los fines de semana a las siete de la mañana y bajarme al sofá a ver el Club Megatrix. En verano adoraba tirarme al fresquito mármol del salón con mi hermano a ver la televisión, y en concreto, el programa “Bravo por la Tarde”.

Me encantaba, y aún me gusta, tirarme en invierno en el sofá más retirado de la Tv y taparme con la ropa de la mesacamilla con el brasero encendido una tarde de fin de semana viendo una peli mala. También se me viene a la mente mi cochera, donde había un gran portón de metal. Ahí nos pasábamos mi hermano y yo las tardes jugando a tirar penaltis. Con el consecuente ruido que hacía el balón al golpear, claro.

Curiosamente, y, seguro que a los que como yo, vivís fuera de vuestra ciudad, os pase lo mismo, da igual que esté dos, tres, cuatro meses sin volver, pero cuando lo hago y entro por las puertas, parece que no ha pasado ese tiempo. Todo sigue como estaba. Huele igual, y sobre todo, te sientes igual de seguro y cómodo. Y justo llego y me doy una ducha, con el mismo champú de hace años, ese olor tan característico que desde más pequeño y, seguramente precedido de buenos tiempos y bonitos recuerdos, hace que al volverlo a inhalar sientas una sensación de nostalgia positiva. Con lo cual, adoraba llegar un frío día de invierno y ducharme en esa ducha oliendo a ese champú mientras el pequeño cuarto de baño se llena de un agradable y denso vaho. Pero esa será otra de las cosas que no volveré a hacer, (ducharme sí, que no soy un guarro), o al menos no con la misma sensación.

Y qué decir de mi rincón preferido. De mi hogar dentro del hogar. Ese pequeño habitáculo con partes de mí incrustadas en cada una de sus paredes. Ese que siempre llora cuando me voy y se alegra cuando vuelvo. Ya os he hablado de él, pero siempre será poco: mi cuarto.

Si el pobre hablara… jaja. Madre mía. Él ha crecido junto a mí, y voy a explicar el por qué. Como todo infante en la vida, imagino que sus gustos cambian conforme esta pasa. Pues, como todos, imagino, mis gustos se reflejaban en las paredes de mi cuarto. Primeramente dormía con mi hermano, y dividíamos la pared. Luego ya, al dormir solo, mi cuarto vivió mi pubertad con las chicas ligeritas de ropa que colgaban de sus paredes. Pocos años después, mi entrada en la radio municipal y mi consiguiente acercamiento al mundo de los Dj´s hicieron que las chicas desaparecieran para dar paso a paredes enteras repletas de recortes de la revista “Deejay” y de carteles de fiestas con pinchadiscos famosos. Un equipo de mezclas con sus dos platos correspondientes copaba el nuevo estilo de mi cuarto, que en ese momento, ¡lo petaba! Jaja.

La evolución ha seguido, y hace no muchos años los deejays dieron paso a las consolas. Pocas cosas en las paredes pero hasta tres consolas ocupaban las estanterías de mi habitación. Y el último cambio, el presente. Mi interés por el estilo oriental dio paso a cuadros y tapices de oriente que variaban la decoración, incluidas la lámpara de noche y la de techo con sendos estilos japoneses, a juego, ¡eh! Y bueno, ahora sigue así, solo que algunos cuadros están en mi cuarto de Madrid, con un par de chicas guapas en una pared y un gran póster de El Señor de los Anillos en la puerta.

Imagino que a nadie le importará como tenga decorado mi cuarto o mi casa, pero con esto quiero trasmitir que según yo, siempre habrá un pedacito de mí en esas paredes. Siempre, haya quién haya, ese cuarto habrá sido de Christian Delgado. Porque ese cuarto ha sido el rincón más importante de mi vida.

Aunque a decir verdad, cualquier parte de mi casa me evoca recuerdos y me traslada a otros tiempos. Casi a cualquier cosa de ella puedo sacarle un pensamiento. La cocina. Me encantaba llegar del colegio y abrir la mesa (que lleva años sin abrirse) para comer. Aunque lo pasaba francamente mal cuando lo que había dentro de los platos eran lentejas y tortilla de espinacas, lo que me llevaba una tarde entera para poder comerme medio plato.

Pues como veis, son muchas las cosas que se dejan atrás. Muchos los años pasados aquí, y se me hace raro, muy raro, el pensar que cuando me vaya en unos pocos días, nunca jamás volveré a pisar esto que tanto cariño le he cogido. Sí, yo tengo ahora mi casa en Madrid, y mis padres tendrán otra aquí, pero dudo que vuelva a tener la sensación de hogar, dulce hogar, que tenía con esta. Espero que el día que forme una familia pueda sentir esto con mi nueva casa.

No quiero hacer esto más largo de lo que es, así que para terminar diré que creo que es necesario para cualquier persona sentir la sensación de un lugar en el que vivir que sea confortable y seguro. De momento yo lo dejo aparcado para recuperarlo más adelante, pero todos los recuerdos de esta casa quedarán en mi cabeza para el resto de los tiempos…

Por todo ello, desde aquí, le dedico un agradecido adiós a estos muros que me han acogido durante dieciocho años.

Siempre presente…

13 jul. 2011

[Minuto a minuto] Infancia, añorada infancia.

Con el cumplimiento de casi un añito desde la inauguración del blog y recordando un poco la nostalgia del verano anterior en la que abrí completamente mi cabezota para expresar muchas de mis ideas, he vuelto a releer los post de por aquellos tiempos. Y he descubierto que desde entonces hasta ahora las nuevas entradas fueron adquiriendo una degradación en lo íntimo y personal. Y es mucho más difícil escribir tales cosas tuyas en un sitio donde sabes que la gente tiene acceso, pero también es lo que dota de personalidad e interés al blog. Y, a fin de cuentas, es lo que deseaba desde el principio, un blog personal con un poco de miscelánea.

Con lo cual, voy a intentar retomar esa sensación otra vez de dejarme llevar mientras escribo y llenarme de sensaciones. De momento todo esto de la añoranza me está llevando a varios sitios: la infancia y el trascurso del tiempo, por ejemplo. Creo que son buenos temas de los que hablar.

Últimamente me vienen mucho a la cabeza los recuerdos de tiempo ha…. Sobre todo cuando vuelvo a pisar mi casa después de varios meses. Es como si de repente esos meses en los que no he estado desaparecieran; todo está igual, todo me huele igual, mi cuarto siempre parece recibirme con una sonrisa, y de hecho creo que la tendría. Soy de los que piensan que los cuartos tienen personalidad propia. Evidentemente es una personalidad que nace de ti, de la tuya, y me gustaría creer que una parte de nosotros, de nuestra alma, queda impregnada en las cuatro paredes que te ven dormir cada noche. Sería bonito poder sentir la tristeza de tu habitación cuando tienes que dejarla y la alegría cuando vuelves a pisarla. Además, seguro que no soy el único que, a pesar de que no es algo vivo, le coges mucho cariño. J

Definitivamente, lo único que nos queda del pasado son los recuerdos. Mejores, peores, agradables, pero recuerdos. ¿Os acordáis de esa época en la que teníamos una asignatura que se llamaba Conocimiento del Medio? Jaja. En esa época, en primaria, lo que me fastidiaba de verdad era cuando mi madre me obligaba a llevar los náuticos al colegio porque no podía correr bien con ellos. Y mi única preocupación en cuanto al dinero y gastos económicos era poder tener diez duros para comprarme un cuerno de chocolate en el recreo. Mis únicos comederos de cabeza con las mujeres eran conseguir que la chica que me gustaba me diera la mano. ¡Vaya! La de imágenes que se me vienen a la cabeza mientras lo escribo y la sonrisa que sonsacan.

A decir verdad no puedo quejarme de haber tenido una mala infancia en la que me haya quedado con recuerdos desagradables. Creo que mi único “trauma” infantil fue un día en el que iba a catequesis y, estando en la plaza de la iglesia, empecé a correr detrás de la chica que me gustaba por aquellos entonces (jugando a algún juego) y el graciosillo de turno me puso la zancadilla. Claro, mi vergüenza por haberme caído delante de la chica fue tremenda, y como el niñato era mayor que yo no me quedó otra que aguantarme. Lo recuerdo todavía, pero me hace gracia. Jaja

Y ya nos vamos haciendo mayores. El tiempo ha ido pasando como el que no quiere la cosa. De repente mi pelo ya no es tan rubio, de repente mi cara deja de ser redondita, de repente me veo en Madrid, pagando un piso todos los meses y con miles de gastos básicos… De repente mi edad marca veinticuatro años. Y cada año que pasa las añoranzas van siendo un poco más complejas. Y entonces, cuando vuelves a ver a tus amigos empiezas a contar batallitas e historias de años atrás y te das cuenta de que son muchas, de que ya no eres un crío.

Me da miedo pensar que otra vez de repente, mañana me levante y me dé cuenta de que tengo treinta y cinco años y a penas me he enterado. Me da miedo dejar de lado la parte infantil que, afortunadamente, aún sigo manteniendo, si no toda, una parte de ella. Creo que nadie debería perderla, pues cuando más disfrutamos es cuando la sacamos, cuando hacemos el tonto, cuando perdemos el ridículo.

Luego está la otra cara de la moneda, el no frustrarse por cumplir años. Alabo a toda esa gente que tan felizmente te dicen: No hay que temer cumplir años, de hecho, alégrate, mejor cumplirlos que no cumplir.

Aún así me alegro de poco a poco ir convirtiéndome en una persona madura, en un hombre. Saber que la educación que has recibido ha sido correcta, que te ha llevado por el buen camino, que te ha llevado a ser una buena persona y, con ello, dar las gracias a toda esa gente que ha velado por eso... Pero es inevitable echar la vista atrás y añorar esa época. Y sin duda, uno de mis deseos, si pudiera realizarlos, sería pedir durante un día completo volver a tener ocho o nueve años. Volver a tener el pelo rubio con el “pelado a tazón”, volver a tener pequitas por la nariz. Dejaría que mi madre me volviera a vestir a su antojo con ese polo a rayas horizontales azul y negro que recuerdo, mis bermudas negras y mis converses azules. Y durante esas veinticuatro horas volvería a jugar con mi hermano sin parar.

Desgraciadamente solo mis recuerdos pueden llevarme a ese tiempo. Ahora la ley de la vida me reserva otros planes. Nuestras expectativas y metas cambian y cambiarán con el tiempo. Lo único que espero es que todo este camino me lleve a ser una persona responsable, segura de sí misma, orgullosa de sus logros y, sobre todo, con la capacidad de querer a toda la gente que le rodea.

Pero por favor, Peter Pan, nunca, NUNCA, me abandones.

30 jun. 2011

[Actualidad] ¡¡El verano ya llegó!!

Aquí estamos otra vez, bastante tiempo después, y con la diferencia de que ahora, en mi habitación, el termómetro de mi reloj de los chinos marca 32 grados. De noche y de día, ¿eh? da igual. Esto es un calvario, un infierno y una sauna, todo junto. Aunque mira, igual todo esto me abre los poros de la piel y me la deja lisita, ¿o no? xD.

Pues esto solo es síntoma de que el verano ya está aquí. ¡Yujuuuuu! Por fin. Calor, piscinas, mar, terrazas, amigos, el tostado de la piel, y este año puedo añadir la palabra VACACIONES.
Sí, este verano se presenta movidito, como cada año ahí están las fiestas de mi pueblo del 22 al 26 de Julio, y el mismo 26 subiré de vuelta a la Capi, para, al día siguiente, coger un avión con la amiga Ana, ¡rumbo a la isla de Mallorca! ¡A hacer locuras! Con las Mari Lolis que allí nos esperan, y durante una semanita. ¡Qué bien nos lo vamos a pasar!

Pocos planes previstos más. Pero mi verano anterior no tuvo nada previsto, y aunque no tuvo vacaciones largas ni mas allá mi zona, tuvo días increíbles con mis amigos. Días que espero igualar y mejorar este verano y añadir los ansiados días en Mallorca.
Así que señores, señoras, espero que el verano pase muuuuuuy lento, pero no como síntoma de aburrimiento, sino de que tenga tiempo para disfrutar cada momento, saborearlo y que no se acabe en un plis plas. Porque ya habrá tiempo de que llegue Septiembre y haya que volver a Madrid camino de un invierno deprimente. Siempre hay tiempo para el invierno (anda, si parece el título de una peli), el verano y el calor son demasiado cortos en comparación al frío y a la lluvia, a los días cortos, nublados y largas y frías noches.

A medida que la gente se está marchando a sus respectivos hogares para pasar estos meses de estío, yo sigo aquí, agonizando con el calor, leyendo mis novelas históricas que al menos me alivian sumergiéndome en las diferentes épocas que describen. Pero en apenas unos días yo también me iré de aquí. Aunque me da tal pereza hacer maleta, sufrir las cinco horas interminables de autobús, etc. que no os podéis hacer una idea. Mi duda es: ¿Me llevo la play o no? xD

Pues nada chicos y chicas, o chicas y chicos, como queráis, os deseo a tod@s que paséis el mejor verano de vuestras vidas.

19 may. 2011

[Escritos] Libros sin terminar...

Definitivamente la escritura en este blog va por rachas, que llegan desde la máxima motivación de escribir dos post en una noche hasta la desidia de pasar casi un mes sin escribir. De todas formas soy consciente de mis altibajos con la escritura. Lo mismo un día voy caminando solo por la calle y de repente me viene a la mente una posible historia para una novela, y en ese trayecto puedo hilar perfectamente todos los cabos de la historia y pensar un posible principio y final literal, ya escrito en mi mente. Y siempre ocurre que me pongo a escribir como un loco como mucho dos páginas, (esa noche me refiero) pero dejo escrito todo lo que me hace falta para continuar la trama. Lo que sigue a esto es que cada día me voy desinflando en motivación, y la idea que me llenó la cabeza empieza a sembrar las dudas en mi mente. Conclusión: tengo un sinfín de posibles historias recién empezadas dejadas de la mano de Dios. Supongo que con el blog pasa lo mismo. Aún así, voy a aprovechar esta publicación para colgar el principio de la última historia se me ocurrió hace poco más de dos semanas. A ver si leyendo vosotros el principio me motiva a continuarla. Estaría guay que dejárais impresiones.... jeje. Bueno, ahí va:


"Seguro que habéis visto muchas veces al típico tío de las películas que siempre anda con tías buenas, pero que a su vez, es un imán para los problemas. Me refiero a ese tipo al que las rencillas persiguen vaya a donde vaya. Sin buscarlo, pero su talento innato de meterse en líos anda siempre al loro de las posibles situaciones difíciles que podrían darse en cada momento. Aún así siempre rivaliza con su otro don, la seducción. Todo un arte, sí, señor. El susodicho siempre se lleva a la chica guapa, la chica que se enamora de él y es abandonada al poco tiempo ante sus ojos cuando el tipo huye en un coche descapotable, ella lo despide con un pañuelo blanco alzado, entre lágrimas, y el grita sin volverse: "Nena, volveré a por ti". Evidentemente es una mera treta utilizada por nuestro personaje. Deja a la chica pero planta, a su vez, una semilla de esperanza en el corazón de la pobre alma. Ella estará tranquila esperando a su rescatador pensando, ingenuamente, que él volverá. Pero nunca vuelve, o no suele. Porque entre chica y chica vuelve a tener otro lío. Esta vez seguro que ha estafado a un peligroso mafioso dueño de un casino. Me atrevo a decir que le ha robado millones en una sucia trampa bien urdida por su inteligencia. Estará huyendo de sicarios que buscan su cabeza empapelados por los dólares del enfadadísimo gánster, que mientras suda asquerosamente golpea su mesa de despacho haciendo que las venas de la sien le aumenten considerablemente de grosor. Además, el grito que seguro se deja escuchar tras la puerta de su despacho, donde los dos gorilas que la guardan se agitan ante tal bramido de su jefe: ¡No me puedo creer que haya vuelto a escapar!, serán las palabras que vocifeará. Acto seguido se quitará sus gafas de cristales oscuros y se secará el sudor de su media calva con un pañuelo de seda sacado del bolsillo de su americana azul. Quiero a ese joputa con su polla dentro de su culo, y lo quiero ya. Será la amenaza que lanzará al hombre vestido de traje que estará sentado al otro lado de la mesa con gesto serio y seguro.

Pues bien, ese tipo que corre de un lado a otro perseguido por los malos y los problemas y fornicando con tías buenas, soy yo…"

19 abr. 2011

[Análisis] Breaking Bad



Aquí estamos otra vez después de un cierto tiempo de inactividad. Aunque bueno, esta vez con motivo, ya que mi pc murió hace ya unas semanas y no he dispuesto de uno ahora que he llegado a Granada y he cogido el de mi madre. Pero bueno aquí estoy otra vez para hablar de una serie que me ha maravillado, y no es otra que Breaking Bad.

La historia gira en torno a Walter White, un misterioso y tímido profesor de química de instituto entrado en los cincuenta que un día descubre que posee un cáncer terminal de pulmón. Desde ese momento, no solo su vida dará un giro, sino la de su mujer, su hijo y prácticamente casi toda la población de Nuevo Méjico. A partir de ahí, el protagonista, al que le da vida Bryan Cranston, (el famoso padre de Malcolm in the middle) decidirá utilizar sus conocimientos en química para elaborar anfetaminas y afrontar los problemas de dinero por los que pasa su familia. Entonces, aquí, empieza la trama de la serie.


He de decir que he visto las dos primeras temporadas de la serie y me ha encantado. La historia engancha debido a los giros radicales de Walter y a la empatía que te une no solo a él, sino a todos los que lo rodean.

La serie es un drama en su más pura esencia. Es un sufrimiento continuo para la mayoría de los personajes, sobre todo el protagonista. Eso mezclado con toques de acción en pequeñas dosis, pero olvidaros de buscar tintes cómicos en ella. Tampoco os asustéis, no es un perpetuo llanto en cada capítulo. Cuando digo esto me refiero a un "sufrimiento" en el que no puedes evitar sentirte identificado con el personaje y preguntarte muy a menudo qué harías tú en las diferentes situaciones que se le presentan, principalmente en la más importante, que es la que da origen a la historia de la serie.


Indagando en la faceta interpretativa solo me queda quitarme el sombrero. El casting, en general, está muy bien hecho. Aunque la serie la sostiene casi en exclusiva Bryan Cranston. Una sorpresa. Estábamos acostumbrados a ver al payasete y excéntrico padre de Malcolm, comedia pura, pero el giro dramático para esta serie es bestial e increíble. La transformación de Canstron no solo ha sido en el aspecto físico, sino la mentalidad de Walter. Y como sabemos los que nos gusta interpretar, es muy difícil interpretar a un personaje con un perpetuo tormento interior.


El otro pilar de la serie se llama Aaron Paul, quien le da vida a Jesse Pinkman, el joven socio de Walter. Particularmente no conozco mucho a este actor, pero hace un muy buen trabajo en la serie partiendo de que es el otro personaje que más trama tiene tras Walter White.

Finalizando, la serie es muy buena. Además de profundizar en las relaciones humanas del protagonista te enseña el funcionamiento de un mundo muy extendido, y qué mejor lugar que Nuevo Méjico. Os recomiendo a todos los que os guste este tipo de historias humanas en situaciones extremas, los giros inesperados, las desconfianzas y deciciones, esta serie. Además son pocos capítulos por temporada. A mí no me ha defraudado, espero que a vosotros tampoco.

14 mar. 2011

[Minuto a minuto] Son sueños...

Muy parado tengo esto. Vamos a retomarlo pues. Sobre un tema un tanto peculiar: Sueños. No sueños de esos mientras dormimos, sino sueño definido como "idea utópica". Para entendernos, cuando las personas soñamos despiertas. Metas.

Ya lo dije una vez, son los sueños los que mueven a las personas. Los sueños nos crean motivaciones, lo que, a su vez, provoca que realizamos acciones a lo largo de cada día para conseguirlo.

Evidentemente, una persona sin sueños es una persona sin rumbo, sin alma diría yo. ¿Para que querría levantarme cada mañana si no tengo un objetivo, un lugar al que ir? La vida, y esto obviamente no lo he inventado yo, es una carrera de fondo, de desgaste. Pero el simple hecho de tener una ilusión en tu cabeza hace que puedas reponerte a cada traspiés, a cada fata de aire.

Para mí hay muchos y fundamentales sueños. El sueño en el amor, claro está. Diría casi que es el más importante. Al final, toda persona, lo que busca es a otra con la que compartir su vida, una persona a la que dar y de la que recibir amor. Es cierto que es de los más difíciles de conseguir, ya que esto es un capítulo de la vida del que más frustraciones y más palos recibimos. Pero siempre tenemos ese "sueño" de encontrarla/lo, o en caso de tenerla, que perdure. Y digo el más importante porque cuando lo tienes, puedes con todo.

El sueño profesional, podríamos llamarlo. ¿A qué quiero dedicar mi vida? Se puede ser conformista y estar conforme a lo fácil, o se puede luchar por esto, por lo que quieres ser. Quiero trabajar en tal cosa, y para ello voy a prepararme y luchar como el que más. Aquí lo tengo muy claro, mi sueño es ser actor y vivir de eso, evidentemente. Y en esta etapa de mi vida es mi prioridad, he invertido mucho tiempo y dinero, incluso he sacrificado un montón de cosas por esto, y me siento orgulloso. Me sentiré aún más cuando lo consiga xD.

Luego, según creo, hay otro tipo de meta más difícil de definir. Pero para mí significa encontrar y mantener a gente que me importa. Tu familia, y con ello no tener problemas familiares que, desgraciadamente, tanta gente tiene. Y otra cosa muy importante: los amigos. Siempre se ha dicho que los amigos de verdad se cuentan con los dedos de una mano. Igual no va muy desencaminado. Se puede tener muchos conocidos, propiamente llamados amigos. Pero tú mismo sabes con qué gente puedes contar para unas cosas y con qué gente para otras. Por eso es un"sueño" para mí el encontrar y poseer a esta gente que me haga sentir bien, que estén siempre ahí y que pueda sentirme orgulloso de llamarlos "Mis Amigos/as". Una árdua tarea esto, por eso también dicen que quien tiene un amigo tiene un tesoro.

Luego tenemos los sueños utópicos a tope, esos que todo el mundo tiene en plan: Quiero ser multimillonarrio. Bah, ¿y quién no? Pero esos sueños no sirven de impulsos.

En fin señores y señoras. Como veis son tantas las metas que nos vamos poniendo a lo largo de nuestras vidas.... Da miedo pensar como las motivaciones van y vienen de nuestras cabezas. Aunque por otro lado, debemos dar gracias por tenerlas ya que son nuestra gasolina, o algo así, xD. Sobre todo tener valor y coraje para embarcarte en lo que desees, eso para mí es primordial.
Yo estoy contento por tenerlas. Cuando me siento mal por algo una parte de mí me recuerda los sueños que tengo en la cabeza, y algo me ayuda a decir: Va Chris, con dos cojones.
No sé vosotros, pero yo aquí seguiré en mi insistente búsqueda de la "vida perfecta", mejor dicho, la que sería la vida perfecta para mí, y no pararé hasta que la encuentre o muera en el intento... ;)

9 feb. 2011

[Análisis] Los Tudor.


Hoy dedico el post a comentar una serie que recientemente he acabado de ver: Los Tudor.
Una serie histórica que cuenta el reinado de uno de los más conocidos reyes ingleses, Enrique VIII.
La serie no es muy larga, son cuatro temporadas que tienen entre 8 y 12 capítulos cada una de unos 50 minutos de duración. En ella narran la vida de este rey tan famoso que vivió en la Alta Edad Media y que es conocido por sus innumerables aventuras sexuales, sus seis matrimonios y por ser el primer rey que se atrevió a desafiar a la Iglesia de Roma desvinculándose de ella y otorgándose, el mismo, el título de cabeza de la Iglesia Inglesa. Además, fue de los monarcas que más poder se autoproclamó en esa época.

Para ello tenemos un reparto encabezado por Jonathan Rhys Meyers, dando vida al rey. He de decir que Enrique VIII, como puede apreciarse en sus retratos, era feo y gordo. Evidentemente el protagonista de la serie no iba a ser alguien así, de ahí la contratación de un actor guapo. (Lo entiendo, y es que tienen que atraer a las féminas.)
Un gran trabajo el del actor. Me gustó mucho. No es nada fácil interpretar a ese tipo de personaje, que además de ser un rey de otros tiempos era, precisamente, este tan peculiar. Caprichoso, soberbio, con delirios de grandeza increíblemente desarrollados, incluso algún toque demencial. Todo eso lo consigue el actor de maravilla. Además, su obsesión por el sexo y el hecho que marcará cada temporada, y ese es la siempre presente preocupación y tormento del rey por no tener un descendiente varón, y cuando lo tiene, el miedo a las enfermedades que pudiera contraer causándole la muerte.
Con el paso de los años en la serie se ve una evolución muy creíble, contando con que la edad del personaje supera con creces la del actor, pero Jonathan Rhys consigue ese equilibrio de verdad dotando al rey con las mismas facetas que dije anteriormente pero con la evolución que se tiene a medida que vas haciéndote mayor.

Después van pasando muchísimos actores a través de la serie. Muchos de renombre como Sam Neill, que interpreta en la primera temporada al Cardenal Wolsey; Peter O´otole y Max Von Sidow como el Papa y un importante Cardenal de este respectivamente, y un largo etc. de grandes actores y actrices que cumplen exquisitamente su papel con textos de inglés antiguo que no es nada fácil. También cabe destacar la presencia del español en la serie en VOS, ya que la primera reina, Catalina, es de origen español, y tanto ella como los embajadores españoles hablan de vez en cuando nuestra lengua, con acento inglés, eso sí. Aunque me llamó la atención un duque español que aparece y, precisamente, habla español. Se nota con claridad que el actor es de aquí, por su acento, y me alegró, por cierto. :)

Particularmente la serie me ha gustado mucho. Para empezar porque me gusta mucho la historia. Abarca un gran erotismo debido a las numerosas escenas de cama que incluye. Tampoco pueden faltar las ejecuciones en la plaza, las intrigas y conveniencias en la Corte, así como la acción. En la primera temporada hay muchas escena de los famosos torneos de justa, esos donde al rey tanto le gustaba participar. Además, las secuencias de guerra están muy bien filmadas a pesar de que no son los conflictos bélicos lo que cuenta la serie.
La velocidad a la que va la serie es casi vertiginosa. Pero es de entender. Tienen que contar todo un reinado en apenas 38 capítulos. Así que los años pasan casi por capítulo.
Otra cosa a destacar es la buena documentación de la misma. Casi todos, por no decir todos, los personajes que aparecen fueron personas reales. Si bien algunas cosas, a lo mejor alguna fecha o algún acontecimiento, están algo alteradas, apenas imperceptible. Pero volvemos a lo mismo. La poca cantidad de capítulos y los muchos años que contar hacen que los guiones tengan que alterar algunas cosas para poder compaginar.

El ambiente de la serie está magníficamente logrado. Los banquetes, los bailes en la Corte, la música, incluso los platos de comida que aparecen en ellos. Esos cisnes y aves disecadas que contienen dentro el plato a comer. Uf, ¡qué repelús!
El halo sexual de dicho escenario (todos, del primero hasta el último, son unos viciosos) está plasmado hasta en los póster comerciales. Evidentemente así consiguen dos cosas. Primero la de contar uno de los puntos fuertes de la serie y de Enrique VIII. Y lo segundo captar a curiosos y curiosas atraídos por el erotismo que puede provocar el cartel.

Para finalizar, mi valoración de la serie es bastante buena. Eso sí, si no te gusta la historia algunas partes pueden aburrirte. Es cierto que la historia se basa en las relaciones humanas, como todo guión escrito, pero la base, son los hechos históricos.

7 feb. 2011

[Uhhhh] Fantasmikos.

Esta es una de las veces que me pongo a escribir y no sé qué. Ni si quiera he rellenado el hueco del título de la entrada. Pero la verdad es que siento la necesidad de escribir, aunque sea sin tener sentido. Así que haber lo que sale. Voy a hablar de lo primero que se me venga a la mente....

Muchas veces me da por pensar en cosas un poco raras. Por ejemplo, la existencia de diferentes planos de materia. Diferentes universos. Pero no será el caso de hablar de física cuántica. Quedémonos con los diferentes planos materiales. Es decir, nuestro plano físico, el que todos conocemos, y supongamos que existe otro más, llamémosle, por ejemplo, etéreo.

En este caso ahí sería donde mis amigos, los fantasmas, residirían. Que por cierto me dan un cague tremendo. (Uhhh, que escalofrío me acaba de entrar). Podríamos decir que los dos planos a veces tenderían a cruzarse, provocando las famosos encuentros con esas formas espirituales, (encuentros que espero nunca tener, sino me quedo en el sitio). Por una parte sería bonito pensar en la veracidad de esta teoría que se me acaba de venir a la mente. A ver, defino bonito. Me refiero a bueno, la existencia de dos ambientes coexistentes, cada cual a su bola, con sus aproximaciones y cruces eventuales entre ambos provocando que sendos habitantes se reencontraran con seres queridos perdidos antaño, pero luego cada cual a su casita, ¡qué aquí ya estamos demasiados! A eso me refiero, nada de niñas con el pelo hasta los tobillos con camisón ni niños chinos con la cara tan blanca que parecen que la han metido en harina.

Bueno no me voy a enrollar mucho porque es un tema que me gusta hablar de él, pero me infunde un respeto increíble, y luego me quita horas de sueño jaja. Además últimamente me da por soñar con esas cosas, y no me gusta cuando me levanto.
Lo que sí diré es que esa idea si me parecería interesante. La que tenemos normalmente sobre esos seres no. Aunque no sé cómo me las apaño que siempre acabo viendo todas esas películas... Ofuuu.
Posiblemente no vuelva a leer este post en la vida... Así que ahí queda eso.
Chris,

24 ene. 2011

[Análisis] Pelis; And the winner is...



Hola, hola. Después de escribir sobre series que me han marcado, vamos a comentar, por aclamación popular, películas que me hayan marcado. Desafortunadamente no se me viene ninguna a la cabeza que haya dejado una huella en mi como las dos series que decía el otro día. Pero si es cierto que hay muchas pelis que me han gustado, que me gustan mucho y que he visto muchas veces.Voy a olvidarme de mi profesión (o la que pretendo que sea, mejor dicho) para no solamente nombrar películas por sus grandes interpretaciones, sino que voy a escribir películas que me hayan gustado muchísimo. Me da igual que sean buenos o malos actores, en este caso nos vamos a centrar en películas para comer palomitas también.
Para empezar vamos a abrir boca con el género épico, histórico y fantasía. Como no, comenzaremos con una peli que ha batido récords en los Oscars de 2003, y esa no puede ser otra que la trilogía del Señor de los Anillos. Hay mucha gente que no es capaz de acabarla por su metraje. Pero para mí, quitando las dichosas partes en las que los dos hobbits "amantes" van con su mascota Gollum y las de los desquiciantes Ents, la película está llena de magia y de acción, y de temas tan cercanos a nosotros como la lealtad, la amistad y la lucha por la libertad que vivimos en nuestro mundo. Para mí, una gran película digna de estar en la estantería. (En la mía está)

Seguimos con un género similar, otra trilogía, aunque está a punto de ver la luz la cuarta entrega. Pero en este caso no voy a referirme a la trilogía, sino a la primera parte únicamente. Hablamos de Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra. La película, basada en al atracción del mismo nombre de Disneyland, fue un auténtico éxitazo. Como no, un sublime Johnny Depp acaparó todas las críticas y se auto nombró como el alma de le película. De hecho eso le valió una nominación a los Premios de la Academia. Solo me refiero a la primera por que las otras dos partes dejan mucho que desear. Si bien la segunda puede pasar, la tercera es un auténtico desfile de cosas sin sentido. Además de un Jack Sparrow cada vez más afeminado. Lo único bueno es la vuelta de Barbossa, interpretado por el genial Geoffrey Rush y la batalla final. Veremos a ver como encaja la Pe de temeraria bucanera ex novia del capitán Sparrow.

Y dentro de este contexto, la obra de Frank Miller llevada a la pantalla por Zack Snyder: 300. De mi gran interés por la historia se deriva que sienta mayor "simpatía" por esta peli. Además tocan mi pueblo favorito. Aún así la película es un pleno espectáculo visual. Una constante de acción grabada exclusivamente en croma para dotar a la cinta de ese característico paisaje que nos introduce aún más en la fantasiosa historia que nos cuenta Dilios, el espartano con un solo ojo que nos narra la película.

Cambiamos un poco de tercio, solo un poco, para irnos a lo histórico, sin fantasía, claro. Y quizás aquí si puedo decir un film que me haya llegado a marcar. Y esa es Gladiator. Una obra de arte, con acción, intrigas, relaciones personales y emotivo final. Una película que no me canso se ver, con un soberbio Russell Crowe que le valió un Oscar y un magnífico Joaquin Phoenix. La recreación de la vida romana, del mundo de los gladiadores está majestuosamente contado en está historia de vendetta que une al protagonista con el Emperador Cómodo.

El Último Samurái, otra película que he visto incontables veces. Un buen Tom Cruise con una muy buena interpretación de un hombre atormentado que finalmente encuentra la paz entre este pueblo. Una película fascinante que te describe muy bien el estilo de vida de estos guerreros tan disciplinados. Viajaremos por el japón de hace un par de siglos para conocer la sabiduría y el honor que corría por las venas de los samuráis, además de una destreza en la lucha incomparables. Muchos la han comparado con Bailando con Lobos, aunque para mí no tiene nada que ver, esta, además de ser mucho más corta (gracias a Dios), me gusta más.

Evidentemente podría nombrar todas las pelis históricas porque todas me gustan, así que lo daré por obvio y cambiaremos de tema.

Hay un director que, a día de hoy, es uno de mis favoritos. Me gustan casi todas sus películas, y de hecho, las tengo en mi estantería. Ese es Clint Eastwood. Curioso, no me gusta demasiado como actor, pero es de los mejores directores que aún viven. Característico por su incansable trabajo con los actores. Léase Mystic River, Gran Torino, Un mundo perfecto, Sin perdón, Million Dolar Baby y casi todas sus películas. Un genio que a cada película se supera técnicamente. Habrá que ver Más allá de la vida, aunque tengo esperanzas de que volverá a ser otra gran película.

















Hablando de directores tengo que decir que no hace mucho descubrí a otro de mis favoritos. El ex de Madonna, Guy Ritchie. Sus tres películas principales, podría decirse, son del mismo estilo. Ocurren en Londres, son historias muy alocadas que involucran a varias bandas, cada uno a su tema, pero con un objetivo común. Con mucha acción en las que todo ocurre muy rápido. Lock, Stock and Two Smoking Barrels a la que le seguiría una genialidad como Snatch: Cerdos y diamantes y que concluiría con Rock n Rolla. En marcha Sherlock Holmes 2.















Otro director dentro de mis favoritos, Christopher Nolan. El único director que ha hecho que Batman me guste con sus dos películas sobre el hombre murciélago. Pero no sólo esas, sino casi todas, El Truco Final me gustó mucho. Y como no Memento, para mí de los mejores guiones del cine. También destacar su última aparición, Origen, otra historia increíble, y, como en todas sus películas, con un final que te da mucho que pensar.
















Aquí también tiene cabida el cine de animación. Y es que los dibujos animados nos han dejado historias igual o más increíbles que el cine propiamente dicho. Para ello me remonto a mi película favorita de la factoría Disney, no puede ser otra que el Rey León. Qué decir de ésta peli que no se haya dicho ya. Pero no la única, diría que casi todas las películas de esta empresa tienen algo que hacen que te gusten y las veas una y otra vez.

Si nos venimos más al presente y nos presentamos ante la fusión de Disney Pixar, tenemos grandes joyas. Encontramos al simpático robot limpia basuras Wall-e. Una historia llena de mensajes y de emociones. Y como no, el segundo film, junto con La Bella y la Bestia, nominada a los Oscars también como mejor película, Up. Una historia maravillosa con un principio desgarrador en el que se valen de imágenes sin necesidad de palabras para provocarte un gran nudo en el estómago.


















Nombrar también películas de otras factorías como DreamWorks, que aunque no suelen salir victoriosas en los premios tienen grandes producciones como Kung fu Panda, Como entrenar a tu dragón, la saga Shrek, Bee Movie, Madagascar y un largo etc.
Hay que apuntar a Fox, igualmente, que nos han dejado grandes títulos como Ice Age, al igual que Happy Feet con la Warner.

En definitiva, podría seguir nombrando películas, pero con esas tenemos más que suficiente de momento. Es evidente no hace falta nombrar las grandes cintas clásicas del cine, esas ya las doy por apuntadas en ésta lista. Aún así, y ya para terminar, voy a dejar un escrito que vi en Kinépolis Granada, y que me parece mágico para todos los que admiramos el cine.

"Estamos contigo porque Tú has visto cosas que nosotros no creeríamos. Colas en el parking Más allá de Orión. Guerras de Galaxias y de palomitas, y aunque todos esos momentos se perderán, Siempre nos quedará París y un asiento ante una buena película. Es hora de disfrutar."
"Estamos contigo si la tarde te pilla Cantando bajo la lluvia, y un amable Taxi Driver te conduce a Un Tranvía llamado Deseo. No es tan malo como ir en Diligencia, ni tan bueno como si te llevara Un Cowboy de Medianoche, pero si que se parece a una Odisea en el Espacio. Suerte que siempre nos quedará el cine."

El cine es mágico.

22 ene. 2011

[Análisis] Las mejores Series


Volvemos al lío después de las Navidades. Hoy hablaré un poco sobre las series con las que más he disfrutado, y es que, como en todo, hay series que te marcan. Que por una cosa o por otra siempre las recordarás, ya sea por un determinado tramo de tu vida que sea más especial por otra cosa y coincida justo con que ves esa serie o que la serie es tan buena que queda marcada solo por eso. Hay muchas series que recuerdo muy bien, que me han gustado mucho. Pero si tengo que escoger alguna que me haya marcado solo se me vienen dos a la cabeza: Lost y Friends.
La primera, sencillamente (vamos a obviar el final con el que mucha gente no quedó satisfecha) es la única serie que me ha hecho comerme la cabeza. Acabar de ver un capitulo y tirarme toda una semana planteándome teorías de por qué esto es así o aquello "asao", para, una semana después, al ver el nuevo capítulo cambien por completo. Es la única serie en la que he dicho: "¡me cago en tó! ¿pero qué coño está pasando aquí?". He revisionado capítulos en busca de detalles que seguramente había pasado por alto y luego han tenido relevancia. He buscado en cada fotograma los dichosos números de Hugo. No sé, es la única serie con la que he esperado nervioso y ansioso cada nuevo episodio semanal, por supuesto en inglés y con la que me he tirado horas comentado con mi amigo Javi sobre innumerables y fantasiosas teorías. Serie en la cual he llegado a pensar: "Joder, me encantaría poder conocer a todos los personajes". Mi favorito era Sawyer, quizás porque en algunas cosas me suena a mí. Y de chicas, obviamente, Kate.En definitiva, Lost ha sido una serie como nunca la habrá. No creo que ninguna serie llegue a engancharme ni tanto ni de la misma forma que lo hacia esta. Creo que no podría haber un reparto mejor ni unos guionistas tan buenos ni tan fumados como estos. Aún así tengo que decir que quedé satisfecho con el final. (No lo voy a reventar a quien no lo haya visto) Es cierto que durante toda la serie te venden una cosa y al final es otra, pero bueno, es bonito y emotivo.
En fin, tengo muy buenos recuerdos de esta serie. Sobre todo me quedo con las tres primeras temporadas que transcurren por completo en la selva. Simplemente genial la manera de introducir misterios e ir contándotelos con cuenta gotas.

La segunda, Friends. Bueno qué decir. Es un género diferente. Un guión para nada similar. Pero otro pedazo de guión. Y esta es una serie que me ha marcado no por su historia rompecabezas como Lost. Sino por la "humanidad" de la serie, por llamarlo de alguna forma. Son los personajes y sus relaciones lo que te marcan. Lo que, como ya he dicho en varios post anteriores, hacen que te alegres de tener amigos. La he visto demasiado tarde, este verano. Y la he acabado en diciembre, justo el puente de la Constitución. Y he de decir que la echo de menos. Sí, se puede echar de menos ver una serie. Claro que puedo verla, y lo hago, pero lo que echo de menos es seguir descubriendo nuevas historias sobre ellos.
La característica de esta serie ha sido grandiosa. Es la única serie que me ha apetecido ver cuando algún día he podido estar de bajón, y la única que ha conseguido evadirme durante ese proceso. Y otra de las peculiaridades de la serie, (aunque no creo que sea la única que la tenga) es que apostaría a que todos nos hemos sentido indentificados en algún momento con los seis personajes de ella.

Tampoco me olvido de otras series con las que he disfrutado también muchísimo. Si acaso no serían series como estas dos que me hayan "marcado". Ahí está Californication. Y la grandeza de esta serie se llama Hank Moody. Un personaje que despierta un amplísimo abanico de sentimientos hacia él. Un seductor irresistible que en algunos momentos raya en el dar pena. A la vez la apariencia que da de invulnerabilidad y lo infeliz que se siente en realidad. Aún así, ese hombre es mi ídolo, por todo. Aunque no es lo único bueno de la serie, por supuesto.

Sigue Modern Family. Una serie que he descubierto hace poco. Del formato de The Office. Serie que os recomiendo (como todas las que nombro aquí) por que hay varios personajes que son destornillantes, sobre todo el magnífico y patoso Phill.

La última joya del creador de Lost, Fringe. J. J. Abrams volvió a ponerse a escribir en 2008 para intentar transmitirnos las mismas confusiones que en Perdidos. Si bien aquí no llega a lograr eso (ya digo, es irrepetible) si que logra un más que suficiente interés en, una vez más, saber qué es lo que pasa. Aunque es una serie más predecible.

Soy un friki de las series xD. Podría comentar sobre todas las que me gustan, que son muchas, pero de momento haremos un post ameno y nos quedaremos con estas, otro día más. ¡Ya me contaréis qué tal!