1 sept 2011

[Minuto a minuto] Hasta siempre...

¡Diez mil visitas! Y en poco más de un año. No está nada mal, ¿no? Por ello voy a retomar la escritura con un post muy especial para mí, ya que este va a ser una despedida. Una despedida de esa que me ha visto crecer; que guarda junto a mi cientos de recuerdos de mi infancia; esa que me acoge cada vez que vuelvo y me ofrece un techo bajo el que estar seguro. Esta es la despedida de mi casa, la que, hasta ahora, ha sido mi hogar.

Por motivos familiares y personales se ha tenido que vender. Y bueno, aún sigo aquí, pero en pocos días volveré a la rutina del invierno y me despediré para siempre.

Seguro que no soy el único que siente aprecio por su hogar. Y es que cuando has pasado la mayor parte de tu vida bajo las mismas cuatro paredes, realmente piensas que en ningún otro sitio podrás estar tan seguro y tan a gusto como lo estás ahí. Y fue en el año 93 cuando recalé aquí, con apenas seis años, y hasta ahora.

Podéis imaginar, infinitos recuerdos y emociones a lo largo de las diferentes etapas de mi vida. Aún recuerdo cuando el salón tenía la disposición anterior a la de ahora, siendo solo un crío. Me encantaba despertarme los fines de semana a las siete de la mañana y bajarme al sofá a ver el Club Megatrix. En verano adoraba tirarme al fresquito mármol del salón con mi hermano a ver la televisión, y en concreto, el programa “Bravo por la Tarde”.

Me encantaba, y aún me gusta, tirarme en invierno en el sofá más retirado de la Tv y taparme con la ropa de la mesacamilla con el brasero encendido una tarde de fin de semana viendo una peli mala. También se me viene a la mente mi cochera, donde había un gran portón de metal. Ahí nos pasábamos mi hermano y yo las tardes jugando a tirar penaltis. Con el consecuente ruido que hacía el balón al golpear, claro.

Curiosamente, y, seguro que a los que como yo, vivís fuera de vuestra ciudad, os pase lo mismo, da igual que esté dos, tres, cuatro meses sin volver, pero cuando lo hago y entro por las puertas, parece que no ha pasado ese tiempo. Todo sigue como estaba. Huele igual, y sobre todo, te sientes igual de seguro y cómodo. Y justo llego y me doy una ducha, con el mismo champú de hace años, ese olor tan característico que desde más pequeño y, seguramente precedido de buenos tiempos y bonitos recuerdos, hace que al volverlo a inhalar sientas una sensación de nostalgia positiva. Con lo cual, adoraba llegar un frío día de invierno y ducharme en esa ducha oliendo a ese champú mientras el pequeño cuarto de baño se llena de un agradable y denso vaho. Pero esa será otra de las cosas que no volveré a hacer, (ducharme sí, que no soy un guarro), o al menos no con la misma sensación.

Y qué decir de mi rincón preferido. De mi hogar dentro del hogar. Ese pequeño habitáculo con partes de mí incrustadas en cada una de sus paredes. Ese que siempre llora cuando me voy y se alegra cuando vuelvo. Ya os he hablado de él, pero siempre será poco: mi cuarto.

Si el pobre hablara… jaja. Madre mía. Él ha crecido junto a mí, y voy a explicar el por qué. Como todo infante en la vida, imagino que sus gustos cambian conforme esta pasa. Pues, como todos, imagino, mis gustos se reflejaban en las paredes de mi cuarto. Primeramente dormía con mi hermano, y dividíamos la pared. Luego ya, al dormir solo, mi cuarto vivió mi pubertad con las chicas ligeritas de ropa que colgaban de sus paredes. Pocos años después, mi entrada en la radio municipal y mi consiguiente acercamiento al mundo de los Dj´s hicieron que las chicas desaparecieran para dar paso a paredes enteras repletas de recortes de la revista “Deejay” y de carteles de fiestas con pinchadiscos famosos. Un equipo de mezclas con sus dos platos correspondientes copaba el nuevo estilo de mi cuarto, que en ese momento, ¡lo petaba! Jaja.

La evolución ha seguido, y hace no muchos años los deejays dieron paso a las consolas. Pocas cosas en las paredes pero hasta tres consolas ocupaban las estanterías de mi habitación. Y el último cambio, el presente. Mi interés por el estilo oriental dio paso a cuadros y tapices de oriente que variaban la decoración, incluidas la lámpara de noche y la de techo con sendos estilos japoneses, a juego, ¡eh! Y bueno, ahora sigue así, solo que algunos cuadros están en mi cuarto de Madrid, con un par de chicas guapas en una pared y un gran póster de El Señor de los Anillos en la puerta.

Imagino que a nadie le importará como tenga decorado mi cuarto o mi casa, pero con esto quiero trasmitir que según yo, siempre habrá un pedacito de mí en esas paredes. Siempre, haya quién haya, ese cuarto habrá sido de Christian Delgado. Porque ese cuarto ha sido el rincón más importante de mi vida.

Aunque a decir verdad, cualquier parte de mi casa me evoca recuerdos y me traslada a otros tiempos. Casi a cualquier cosa de ella puedo sacarle un pensamiento. La cocina. Me encantaba llegar del colegio y abrir la mesa (que lleva años sin abrirse) para comer. Aunque lo pasaba francamente mal cuando lo que había dentro de los platos eran lentejas y tortilla de espinacas, lo que me llevaba una tarde entera para poder comerme medio plato.

Pues como veis, son muchas las cosas que se dejan atrás. Muchos los años pasados aquí, y se me hace raro, muy raro, el pensar que cuando me vaya en unos pocos días, nunca jamás volveré a pisar esto que tanto cariño le he cogido. Sí, yo tengo ahora mi casa en Madrid, y mis padres tendrán otra aquí, pero dudo que vuelva a tener la sensación de hogar, dulce hogar, que tenía con esta. Espero que el día que forme una familia pueda sentir esto con mi nueva casa.

No quiero hacer esto más largo de lo que es, así que para terminar diré que creo que es necesario para cualquier persona sentir la sensación de un lugar en el que vivir que sea confortable y seguro. De momento yo lo dejo aparcado para recuperarlo más adelante, pero todos los recuerdos de esta casa quedarán en mi cabeza para el resto de los tiempos…

Por todo ello, desde aquí, le dedico un agradecido adiós a estos muros que me han acogido durante dieciocho años.

Siempre presente…

13 jul 2011

[Minuto a minuto] Infancia, añorada infancia.

Con el cumplimiento de casi un añito desde la inauguración del blog y recordando un poco la nostalgia del verano anterior en la que abrí completamente mi cabezota para expresar muchas de mis ideas, he vuelto a releer los post de por aquellos tiempos. Y he descubierto que desde entonces hasta ahora las nuevas entradas fueron adquiriendo una degradación en lo íntimo y personal. Y es mucho más difícil escribir tales cosas tuyas en un sitio donde sabes que la gente tiene acceso, pero también es lo que dota de personalidad e interés al blog. Y, a fin de cuentas, es lo que deseaba desde el principio, un blog personal con un poco de miscelánea.

Con lo cual, voy a intentar retomar esa sensación otra vez de dejarme llevar mientras escribo y llenarme de sensaciones. De momento todo esto de la añoranza me está llevando a varios sitios: la infancia y el trascurso del tiempo, por ejemplo. Creo que son buenos temas de los que hablar.

Últimamente me vienen mucho a la cabeza los recuerdos de tiempo ha…. Sobre todo cuando vuelvo a pisar mi casa después de varios meses. Es como si de repente esos meses en los que no he estado desaparecieran; todo está igual, todo me huele igual, mi cuarto siempre parece recibirme con una sonrisa, y de hecho creo que la tendría. Soy de los que piensan que los cuartos tienen personalidad propia. Evidentemente es una personalidad que nace de ti, de la tuya, y me gustaría creer que una parte de nosotros, de nuestra alma, queda impregnada en las cuatro paredes que te ven dormir cada noche. Sería bonito poder sentir la tristeza de tu habitación cuando tienes que dejarla y la alegría cuando vuelves a pisarla. Además, seguro que no soy el único que, a pesar de que no es algo vivo, le coges mucho cariño. J

Definitivamente, lo único que nos queda del pasado son los recuerdos. Mejores, peores, agradables, pero recuerdos. ¿Os acordáis de esa época en la que teníamos una asignatura que se llamaba Conocimiento del Medio? Jaja. En esa época, en primaria, lo que me fastidiaba de verdad era cuando mi madre me obligaba a llevar los náuticos al colegio porque no podía correr bien con ellos. Y mi única preocupación en cuanto al dinero y gastos económicos era poder tener diez duros para comprarme un cuerno de chocolate en el recreo. Mis únicos comederos de cabeza con las mujeres eran conseguir que la chica que me gustaba me diera la mano. ¡Vaya! La de imágenes que se me vienen a la cabeza mientras lo escribo y la sonrisa que sonsacan.

A decir verdad no puedo quejarme de haber tenido una mala infancia en la que me haya quedado con recuerdos desagradables. Creo que mi único “trauma” infantil fue un día en el que iba a catequesis y, estando en la plaza de la iglesia, empecé a correr detrás de la chica que me gustaba por aquellos entonces (jugando a algún juego) y el graciosillo de turno me puso la zancadilla. Claro, mi vergüenza por haberme caído delante de la chica fue tremenda, y como el niñato era mayor que yo no me quedó otra que aguantarme. Lo recuerdo todavía, pero me hace gracia. Jaja

Y ya nos vamos haciendo mayores. El tiempo ha ido pasando como el que no quiere la cosa. De repente mi pelo ya no es tan rubio, de repente mi cara deja de ser redondita, de repente me veo en Madrid, pagando un piso todos los meses y con miles de gastos básicos… De repente mi edad marca veinticuatro años. Y cada año que pasa las añoranzas van siendo un poco más complejas. Y entonces, cuando vuelves a ver a tus amigos empiezas a contar batallitas e historias de años atrás y te das cuenta de que son muchas, de que ya no eres un crío.

Me da miedo pensar que otra vez de repente, mañana me levante y me dé cuenta de que tengo treinta y cinco años y a penas me he enterado. Me da miedo dejar de lado la parte infantil que, afortunadamente, aún sigo manteniendo, si no toda, una parte de ella. Creo que nadie debería perderla, pues cuando más disfrutamos es cuando la sacamos, cuando hacemos el tonto, cuando perdemos el ridículo.

Luego está la otra cara de la moneda, el no frustrarse por cumplir años. Alabo a toda esa gente que tan felizmente te dicen: No hay que temer cumplir años, de hecho, alégrate, mejor cumplirlos que no cumplir.

Aún así me alegro de poco a poco ir convirtiéndome en una persona madura, en un hombre. Saber que la educación que has recibido ha sido correcta, que te ha llevado por el buen camino, que te ha llevado a ser una buena persona y, con ello, dar las gracias a toda esa gente que ha velado por eso... Pero es inevitable echar la vista atrás y añorar esa época. Y sin duda, uno de mis deseos, si pudiera realizarlos, sería pedir durante un día completo volver a tener ocho o nueve años. Volver a tener el pelo rubio con el “pelado a tazón”, volver a tener pequitas por la nariz. Dejaría que mi madre me volviera a vestir a su antojo con ese polo a rayas horizontales azul y negro que recuerdo, mis bermudas negras y mis converses azules. Y durante esas veinticuatro horas volvería a jugar con mi hermano sin parar.

Desgraciadamente solo mis recuerdos pueden llevarme a ese tiempo. Ahora la ley de la vida me reserva otros planes. Nuestras expectativas y metas cambian y cambiarán con el tiempo. Lo único que espero es que todo este camino me lleve a ser una persona responsable, segura de sí misma, orgullosa de sus logros y, sobre todo, con la capacidad de querer a toda la gente que le rodea.

Pero por favor, Peter Pan, nunca, NUNCA, me abandones.

30 jun 2011

[Actualidad] ¡¡El verano ya llegó!!

Aquí estamos otra vez, bastante tiempo después, y con la diferencia de que ahora, en mi habitación, el termómetro de mi reloj de los chinos marca 32 grados. De noche y de día, ¿eh? da igual. Esto es un calvario, un infierno y una sauna, todo junto. Aunque mira, igual todo esto me abre los poros de la piel y me la deja lisita, ¿o no? xD.

Pues esto solo es síntoma de que el verano ya está aquí. ¡Yujuuuuu! Por fin. Calor, piscinas, mar, terrazas, amigos, el tostado de la piel, y este año puedo añadir la palabra VACACIONES.
Sí, este verano se presenta movidito, como cada año ahí están las fiestas de mi pueblo del 22 al 26 de Julio, y el mismo 26 subiré de vuelta a la Capi, para, al día siguiente, coger un avión con la amiga Ana, ¡rumbo a la isla de Mallorca! ¡A hacer locuras! Con las Mari Lolis que allí nos esperan, y durante una semanita. ¡Qué bien nos lo vamos a pasar!

Pocos planes previstos más. Pero mi verano anterior no tuvo nada previsto, y aunque no tuvo vacaciones largas ni mas allá mi zona, tuvo días increíbles con mis amigos. Días que espero igualar y mejorar este verano y añadir los ansiados días en Mallorca.
Así que señores, señoras, espero que el verano pase muuuuuuy lento, pero no como síntoma de aburrimiento, sino de que tenga tiempo para disfrutar cada momento, saborearlo y que no se acabe en un plis plas. Porque ya habrá tiempo de que llegue Septiembre y haya que volver a Madrid camino de un invierno deprimente. Siempre hay tiempo para el invierno (anda, si parece el título de una peli), el verano y el calor son demasiado cortos en comparación al frío y a la lluvia, a los días cortos, nublados y largas y frías noches.

A medida que la gente se está marchando a sus respectivos hogares para pasar estos meses de estío, yo sigo aquí, agonizando con el calor, leyendo mis novelas históricas que al menos me alivian sumergiéndome en las diferentes épocas que describen. Pero en apenas unos días yo también me iré de aquí. Aunque me da tal pereza hacer maleta, sufrir las cinco horas interminables de autobús, etc. que no os podéis hacer una idea. Mi duda es: ¿Me llevo la play o no? xD

Pues nada chicos y chicas, o chicas y chicos, como queráis, os deseo a tod@s que paséis el mejor verano de vuestras vidas.

19 may 2011

[Escritos] Libros sin terminar...

Definitivamente la escritura en este blog va por rachas, que llegan desde la máxima motivación de escribir dos post en una noche hasta la desidia de pasar casi un mes sin escribir. De todas formas soy consciente de mis altibajos con la escritura. Lo mismo un día voy caminando solo por la calle y de repente me viene a la mente una posible historia para una novela, y en ese trayecto puedo hilar perfectamente todos los cabos de la historia y pensar un posible principio y final literal, ya escrito en mi mente. Y siempre ocurre que me pongo a escribir como un loco como mucho dos páginas, (esa noche me refiero) pero dejo escrito todo lo que me hace falta para continuar la trama. Lo que sigue a esto es que cada día me voy desinflando en motivación, y la idea que me llenó la cabeza empieza a sembrar las dudas en mi mente. Conclusión: tengo un sinfín de posibles historias recién empezadas dejadas de la mano de Dios. Supongo que con el blog pasa lo mismo. Aún así, voy a aprovechar esta publicación para colgar el principio de la última historia se me ocurrió hace poco más de dos semanas. A ver si leyendo vosotros el principio me motiva a continuarla. Estaría guay que dejárais impresiones.... jeje. Bueno, ahí va:


"Seguro que habéis visto muchas veces al típico tío de las películas que siempre anda con tías buenas, pero que a su vez, es un imán para los problemas. Me refiero a ese tipo al que las rencillas persiguen vaya a donde vaya. Sin buscarlo, pero su talento innato de meterse en líos anda siempre al loro de las posibles situaciones difíciles que podrían darse en cada momento. Aún así siempre rivaliza con su otro don, la seducción. Todo un arte, sí, señor. El susodicho siempre se lleva a la chica guapa, la chica que se enamora de él y es abandonada al poco tiempo ante sus ojos cuando el tipo huye en un coche descapotable, ella lo despide con un pañuelo blanco alzado, entre lágrimas, y el grita sin volverse: "Nena, volveré a por ti". Evidentemente es una mera treta utilizada por nuestro personaje. Deja a la chica pero planta, a su vez, una semilla de esperanza en el corazón de la pobre alma. Ella estará tranquila esperando a su rescatador pensando, ingenuamente, que él volverá. Pero nunca vuelve, o no suele. Porque entre chica y chica vuelve a tener otro lío. Esta vez seguro que ha estafado a un peligroso mafioso dueño de un casino. Me atrevo a decir que le ha robado millones en una sucia trampa bien urdida por su inteligencia. Estará huyendo de sicarios que buscan su cabeza empapelados por los dólares del enfadadísimo gánster, que mientras suda asquerosamente golpea su mesa de despacho haciendo que las venas de la sien le aumenten considerablemente de grosor. Además, el grito que seguro se deja escuchar tras la puerta de su despacho, donde los dos gorilas que la guardan se agitan ante tal bramido de su jefe: ¡No me puedo creer que haya vuelto a escapar!, serán las palabras que vocifeará. Acto seguido se quitará sus gafas de cristales oscuros y se secará el sudor de su media calva con un pañuelo de seda sacado del bolsillo de su americana azul. Quiero a ese joputa con su polla dentro de su culo, y lo quiero ya. Será la amenaza que lanzará al hombre vestido de traje que estará sentado al otro lado de la mesa con gesto serio y seguro.

Pues bien, ese tipo que corre de un lado a otro perseguido por los malos y los problemas y fornicando con tías buenas, soy yo…"

19 abr 2011

[Análisis] Breaking Bad



Aquí estamos otra vez después de un cierto tiempo de inactividad. Aunque bueno, esta vez con motivo, ya que mi pc murió hace ya unas semanas y no he dispuesto de uno ahora que he llegado a Granada y he cogido el de mi madre. Pero bueno aquí estoy otra vez para hablar de una serie que me ha maravillado, y no es otra que Breaking Bad.

La historia gira en torno a Walter White, un misterioso y tímido profesor de química de instituto entrado en los cincuenta que un día descubre que posee un cáncer terminal de pulmón. Desde ese momento, no solo su vida dará un giro, sino la de su mujer, su hijo y prácticamente casi toda la población de Nuevo Méjico. A partir de ahí, el protagonista, al que le da vida Bryan Cranston, (el famoso padre de Malcolm in the middle) decidirá utilizar sus conocimientos en química para elaborar anfetaminas y afrontar los problemas de dinero por los que pasa su familia. Entonces, aquí, empieza la trama de la serie.


He de decir que he visto las dos primeras temporadas de la serie y me ha encantado. La historia engancha debido a los giros radicales de Walter y a la empatía que te une no solo a él, sino a todos los que lo rodean.

La serie es un drama en su más pura esencia. Es un sufrimiento continuo para la mayoría de los personajes, sobre todo el protagonista. Eso mezclado con toques de acción en pequeñas dosis, pero olvidaros de buscar tintes cómicos en ella. Tampoco os asustéis, no es un perpetuo llanto en cada capítulo. Cuando digo esto me refiero a un "sufrimiento" en el que no puedes evitar sentirte identificado con el personaje y preguntarte muy a menudo qué harías tú en las diferentes situaciones que se le presentan, principalmente en la más importante, que es la que da origen a la historia de la serie.


Indagando en la faceta interpretativa solo me queda quitarme el sombrero. El casting, en general, está muy bien hecho. Aunque la serie la sostiene casi en exclusiva Bryan Cranston. Una sorpresa. Estábamos acostumbrados a ver al payasete y excéntrico padre de Malcolm, comedia pura, pero el giro dramático para esta serie es bestial e increíble. La transformación de Canstron no solo ha sido en el aspecto físico, sino la mentalidad de Walter. Y como sabemos los que nos gusta interpretar, es muy difícil interpretar a un personaje con un perpetuo tormento interior.


El otro pilar de la serie se llama Aaron Paul, quien le da vida a Jesse Pinkman, el joven socio de Walter. Particularmente no conozco mucho a este actor, pero hace un muy buen trabajo en la serie partiendo de que es el otro personaje que más trama tiene tras Walter White.

Finalizando, la serie es muy buena. Además de profundizar en las relaciones humanas del protagonista te enseña el funcionamiento de un mundo muy extendido, y qué mejor lugar que Nuevo Méjico. Os recomiendo a todos los que os guste este tipo de historias humanas en situaciones extremas, los giros inesperados, las desconfianzas y deciciones, esta serie. Además son pocos capítulos por temporada. A mí no me ha defraudado, espero que a vosotros tampoco.

14 mar 2011

[Minuto a minuto] Son sueños...

Muy parado tengo esto. Vamos a retomarlo pues. Sobre un tema un tanto peculiar: Sueños. No sueños de esos mientras dormimos, sino sueño definido como "idea utópica". Para entendernos, cuando las personas soñamos despiertas. Metas.

Ya lo dije una vez, son los sueños los que mueven a las personas. Los sueños nos crean motivaciones, lo que, a su vez, provoca que realizamos acciones a lo largo de cada día para conseguirlo.

Evidentemente, una persona sin sueños es una persona sin rumbo, sin alma diría yo. ¿Para que querría levantarme cada mañana si no tengo un objetivo, un lugar al que ir? La vida, y esto obviamente no lo he inventado yo, es una carrera de fondo, de desgaste. Pero el simple hecho de tener una ilusión en tu cabeza hace que puedas reponerte a cada traspiés, a cada fata de aire.

Para mí hay muchos y fundamentales sueños. El sueño en el amor, claro está. Diría casi que es el más importante. Al final, toda persona, lo que busca es a otra con la que compartir su vida, una persona a la que dar y de la que recibir amor. Es cierto que es de los más difíciles de conseguir, ya que esto es un capítulo de la vida del que más frustraciones y más palos recibimos. Pero siempre tenemos ese "sueño" de encontrarla/lo, o en caso de tenerla, que perdure. Y digo el más importante porque cuando lo tienes, puedes con todo.

El sueño profesional, podríamos llamarlo. ¿A qué quiero dedicar mi vida? Se puede ser conformista y estar conforme a lo fácil, o se puede luchar por esto, por lo que quieres ser. Quiero trabajar en tal cosa, y para ello voy a prepararme y luchar como el que más. Aquí lo tengo muy claro, mi sueño es ser actor y vivir de eso, evidentemente. Y en esta etapa de mi vida es mi prioridad, he invertido mucho tiempo y dinero, incluso he sacrificado un montón de cosas por esto, y me siento orgulloso. Me sentiré aún más cuando lo consiga xD.

Luego, según creo, hay otro tipo de meta más difícil de definir. Pero para mí significa encontrar y mantener a gente que me importa. Tu familia, y con ello no tener problemas familiares que, desgraciadamente, tanta gente tiene. Y otra cosa muy importante: los amigos. Siempre se ha dicho que los amigos de verdad se cuentan con los dedos de una mano. Igual no va muy desencaminado. Se puede tener muchos conocidos, propiamente llamados amigos. Pero tú mismo sabes con qué gente puedes contar para unas cosas y con qué gente para otras. Por eso es un"sueño" para mí el encontrar y poseer a esta gente que me haga sentir bien, que estén siempre ahí y que pueda sentirme orgulloso de llamarlos "Mis Amigos/as". Una árdua tarea esto, por eso también dicen que quien tiene un amigo tiene un tesoro.

Luego tenemos los sueños utópicos a tope, esos que todo el mundo tiene en plan: Quiero ser multimillonarrio. Bah, ¿y quién no? Pero esos sueños no sirven de impulsos.

En fin señores y señoras. Como veis son tantas las metas que nos vamos poniendo a lo largo de nuestras vidas.... Da miedo pensar como las motivaciones van y vienen de nuestras cabezas. Aunque por otro lado, debemos dar gracias por tenerlas ya que son nuestra gasolina, o algo así, xD. Sobre todo tener valor y coraje para embarcarte en lo que desees, eso para mí es primordial.
Yo estoy contento por tenerlas. Cuando me siento mal por algo una parte de mí me recuerda los sueños que tengo en la cabeza, y algo me ayuda a decir: Va Chris, con dos cojones.
No sé vosotros, pero yo aquí seguiré en mi insistente búsqueda de la "vida perfecta", mejor dicho, la que sería la vida perfecta para mí, y no pararé hasta que la encuentre o muera en el intento... ;)

9 feb 2011

[Análisis] Los Tudor.


Hoy dedico el post a comentar una serie que recientemente he acabado de ver: Los Tudor.
Una serie histórica que cuenta el reinado de uno de los más conocidos reyes ingleses, Enrique VIII.
La serie no es muy larga, son cuatro temporadas que tienen entre 8 y 12 capítulos cada una de unos 50 minutos de duración. En ella narran la vida de este rey tan famoso que vivió en la Alta Edad Media y que es conocido por sus innumerables aventuras sexuales, sus seis matrimonios y por ser el primer rey que se atrevió a desafiar a la Iglesia de Roma desvinculándose de ella y otorgándose, el mismo, el título de cabeza de la Iglesia Inglesa. Además, fue de los monarcas que más poder se autoproclamó en esa época.

Para ello tenemos un reparto encabezado por Jonathan Rhys Meyers, dando vida al rey. He de decir que Enrique VIII, como puede apreciarse en sus retratos, era feo y gordo. Evidentemente el protagonista de la serie no iba a ser alguien así, de ahí la contratación de un actor guapo. (Lo entiendo, y es que tienen que atraer a las féminas.)
Un gran trabajo el del actor. Me gustó mucho. No es nada fácil interpretar a ese tipo de personaje, que además de ser un rey de otros tiempos era, precisamente, este tan peculiar. Caprichoso, soberbio, con delirios de grandeza increíblemente desarrollados, incluso algún toque demencial. Todo eso lo consigue el actor de maravilla. Además, su obsesión por el sexo y el hecho que marcará cada temporada, y ese es la siempre presente preocupación y tormento del rey por no tener un descendiente varón, y cuando lo tiene, el miedo a las enfermedades que pudiera contraer causándole la muerte.
Con el paso de los años en la serie se ve una evolución muy creíble, contando con que la edad del personaje supera con creces la del actor, pero Jonathan Rhys consigue ese equilibrio de verdad dotando al rey con las mismas facetas que dije anteriormente pero con la evolución que se tiene a medida que vas haciéndote mayor.

Después van pasando muchísimos actores a través de la serie. Muchos de renombre como Sam Neill, que interpreta en la primera temporada al Cardenal Wolsey; Peter O´otole y Max Von Sidow como el Papa y un importante Cardenal de este respectivamente, y un largo etc. de grandes actores y actrices que cumplen exquisitamente su papel con textos de inglés antiguo que no es nada fácil. También cabe destacar la presencia del español en la serie en VOS, ya que la primera reina, Catalina, es de origen español, y tanto ella como los embajadores españoles hablan de vez en cuando nuestra lengua, con acento inglés, eso sí. Aunque me llamó la atención un duque español que aparece y, precisamente, habla español. Se nota con claridad que el actor es de aquí, por su acento, y me alegró, por cierto. :)

Particularmente la serie me ha gustado mucho. Para empezar porque me gusta mucho la historia. Abarca un gran erotismo debido a las numerosas escenas de cama que incluye. Tampoco pueden faltar las ejecuciones en la plaza, las intrigas y conveniencias en la Corte, así como la acción. En la primera temporada hay muchas escena de los famosos torneos de justa, esos donde al rey tanto le gustaba participar. Además, las secuencias de guerra están muy bien filmadas a pesar de que no son los conflictos bélicos lo que cuenta la serie.
La velocidad a la que va la serie es casi vertiginosa. Pero es de entender. Tienen que contar todo un reinado en apenas 38 capítulos. Así que los años pasan casi por capítulo.
Otra cosa a destacar es la buena documentación de la misma. Casi todos, por no decir todos, los personajes que aparecen fueron personas reales. Si bien algunas cosas, a lo mejor alguna fecha o algún acontecimiento, están algo alteradas, apenas imperceptible. Pero volvemos a lo mismo. La poca cantidad de capítulos y los muchos años que contar hacen que los guiones tengan que alterar algunas cosas para poder compaginar.

El ambiente de la serie está magníficamente logrado. Los banquetes, los bailes en la Corte, la música, incluso los platos de comida que aparecen en ellos. Esos cisnes y aves disecadas que contienen dentro el plato a comer. Uf, ¡qué repelús!
El halo sexual de dicho escenario (todos, del primero hasta el último, son unos viciosos) está plasmado hasta en los póster comerciales. Evidentemente así consiguen dos cosas. Primero la de contar uno de los puntos fuertes de la serie y de Enrique VIII. Y lo segundo captar a curiosos y curiosas atraídos por el erotismo que puede provocar el cartel.

Para finalizar, mi valoración de la serie es bastante buena. Eso sí, si no te gusta la historia algunas partes pueden aburrirte. Es cierto que la historia se basa en las relaciones humanas, como todo guión escrito, pero la base, son los hechos históricos.